Ganancias: se publicó el decreto y ahora más de 200 mil personas empezarán a pagar

Es porque se elimina la exclusión del impuesto para los que ganaban en 2013 menos de 15 mil pesos. Igual, a dos millones de trabajadores les subirá el sueldo de bolsillo.

Infobae – A través del Decreto 394/2016, el Poder Ejecutivo Nacional explicitó en el Boletín Oficial la nueva escala de Ganancias para la denominada cuarta categoría que comprende no sólo a 1,18 millones de asalariados y unos 100 mil jubilados y pensionados; sino también a 900 mil autónomos y 650 mil personas que se declararon empleadoras.

La medida restablece la equidad tributaria para unos 200 mil trabajadores que había eliminado el decreto 1242 de 2013 – ahora derogado -, cuando los excluyó arbitrariamente del régimen de Ganancias, por cumplir con la única condición de percibir en agosto de ese año menos de $15.000 por mes, de bolsillo, violando un principio básico de las finanzas públicas internacionales que establece que a igual ingreso en condiciones laborales similares y misma estructura familiar corresponde una carga impositiva equivalente.

Según explica el decreto firmado por Mauricio Macri, Alfonso Prat Gay y Marcos Peña, la medida adoptada por el kirchnerismo de excluir a quienes ganaban menos de $15.000 “segmentó el universo de los asalariados con la consecuente generación de distorsiones que afectan la naturaleza progresiva del tributo”.

En conferencia de prensa, el administrador federal de ingresos públicos, Alberto Abad, estimó que con el nuevo régimen de Ganancias unos 170.000 trabajadores volverán a quedar exentos del impuesto, por tener ingresos netos de aportes para la jubilación y la obra social inferiores a $18.880 por y $25.000 para los casos con esposa y dos hijos menores de 21 años a cargo. También dejarán de pagar unos 10.000 jubilados.

Mientras que el resto de los trabajadores: asalariados que seguirán alcanzados por el régimen, los autónomos y los empleadores individuales, se verán favorecidos con una menor carga de imposición y aumento neto de haberes de bolsillo porque no sólo se incrementó el punto de partida de tributación, sino también el rango de escalas de ingresos sobre las que se aplican alícuotas crecientes, en una proporción de más de 34 veces sobre las que regían desde 2000, las cuales partían de $10.000 por año hasta una franja de $120.000 y más, y ahora comienzan a tributar desde $345.280 con una tasa total de 1% sobre el salario de bolsillo, hasta un tope de $1.842.598 en adelante por año, con una alícuota marginal de 35% y neta sobre salario en mano de 28 por ciento.

El impacto sobre las paritarias

Con la reforma impositiva que determinó el presidente Mauricio Macri, la cual en los próximos días será reglamentada por la AFIP a través de la publicación en el Boletín Oficial de las Resoluciones Generales ad hoc, se busca que los gremios que lideran las escalas salariales de la economía, como petroleros, camioneros y bancarios, entre los que se incluyen los trabajadores de prensa y TV, atenúen sus reclamos de ajuste salarial.

Según las nuevas escalas de tributación, un empleado soltero que hoy percibe $19.920 de bolsillo, con un aumento salarial de 33% -al aplicar los últimos cambios en Ganancias-, pasará a percibir cerca de $24.849.

Mientras que los trabajadores que se ubican en el rango de ingreso en mano de $20.731, a partir de un salario bruto de $32.000, con un ajuste de 40%, pasarán a cobrar $31.924, un 20,2% más si estaba favorecido por el decreto 1.242/2013; y 54% de incremento si estaba excluido de ese régimen de excepción.

De ahí que con el sacrificio fiscal de unos $49.000 millones al año, porque el cambio de Ganancias regirá con efecto retroactivo al 1 de enero del corriente, el Gobierno aspira a que los sindicatos, sobre todo los más poderosos y con mayores salarios moderen sus aspiraciones de ajuste en paritarias, porque por cada uno que se vería parcialmente afectado al volver a tributar habrá más de cinco favorecidos con el restablecimiento de la equidad tributaria con menor pago del impuesto que ahora.

Adicionalmente, se estima en la AFIP que con la reducción de presión tributaria sobre los ingresos de los trabajadores autónomos y de las personas físicas empleadoras, se contribuye a reanimar el consumo y con ello a comenzar a reanimar la actividad productiva, las ganancias de la empresas, la inversión y reducir el déficit fiscal, requisito clave para disminuir la inflación y generar empleos.