Santa Fe busca fondearse en el exterior para hacer obras

El gobierno evalúa emitir un título público de largo plazo en el mercado internacional dentro del primer semestre. Sale a buscar inversores.

La Capital – El gobierno provincial decidió acelerar el proceso de inversión en obra pública que el gobernador Miguel Lifschitz se trazó como una de las metas centrales de su gestión. Para eso, analizan la emisión de un título de deuda pública en el mercado internacional dentro del primer semestre de este año. Con esa idea y convocado para participar junto a Córdoba y Santa Fe de la conferencia corporativa de mercados emergentes globales del J.P Morgan en Estados Unidos, el ministro de Economía santafesino, Gonzalo Saglione, presentará ante un grupo de inversores, el perfil financiero y económico de Santa Fe, el cual confían saldrá airoso de la prueba.

“Estamos identificando cuáles serían los instrumentos más apropiados, y las condiciones financieras esperables, para presentar en la Legislatura lo antes posible un nuevo proyecto de ley que defina tanto las características jurídicas como financieras del título, para con esa autorización hacer la emisión”, dijo el titular de la cartera económica santafesina.

La intención es emitir un título con amortización a largo plazo (entre 8 y 12 años) a una tasa competitiva, amparados en que la prima de riesgo país comenzó a ser más competitiva.

La ingeniería financiera que idean desde Economía, previo paso por la Legislatura, pretende solventar el financiamiento de obra pública, en un contexto en el cual se encienden las luces amarillas en la economía regional. “La actividad económica nos preocupa. No tanto por el impacto recaudatorio, sino por el empleo y la calidad de vida”, dijo Saglione y señaló que el Ministerio de la Producción “está trabajando muy activamente con las pymes, acompañando a los sectores productivos para sobrellevar un momento macroeconómico difícil, porque hay problemas que se derivan de la cuestión cambiaria y de los ajustes tarifarios. Vemos que hay un impacto importante que supone un incremento de costos”.

—¿Cuál es el objetivo del viaje?

—Vamos a una actividad que realiza anualmente el J.P Morgan, que es una de la grandes bancas de inversión del mundo, que convoca a una conferencia de grupos de inversores, y también a los que han emitido títulos de deuda o a potenciales emisores, para contar experiencias y mostrar sus flujos de ingresos. Allí vamos como potenciales emisores, a presentar nuestro perfil, nuestras características, nuestra situación fiscal y de deuda. Nos va a servir para semblantear la mirada del mundo financiero internacional respecto de la estructuración de título que queremos hacer.

—¿Es una reunión para actores corporativos e institucionales?

—Se trata de fondos de inversión que aglutinan recursos de inversores individuales, que administran recursos de terceros, con reglas de funcionamiento para asignación de recursos, que diversifican sus carteras según sus directrices, y que apuestan a mercados emergentes. Van tanto corporaciones como gobiernos, de hecho allí estaremos junto a las provincias de Buenos Aires y de Córdoba también.

—¿Qué trámites deben cumplir para poder ir por financiamiento externo?

—Tenemos por la ley de desendeudamiento una autorización legislativa para tomar créditos para financiar obras por 2.200 millones de pesos, pero esto nos requeriría que volvamos a tener una ley para validar nuestras condiciones financieras. Estamos identificando cuáles serían los instrumentos más apropiados, y las condiciones financieras esperables, para presentar en la Legislatura lo antes posible un nuevo proyecto de ley que defina eso, tanto las características jurídicas como financieras del título, para con esa autorización hacer la emisión. Lleva tiempo hacer estas autorizaciones, estimamos que si encontramos buena receptividad con los inversores nuestro interés es poder proyectar la emisión dentro del primer semestre.

—¿Qué tiempo puede demandar este trámite?

—Hay pasos secuenciales obligados, en el medio seguro que puede haber tiempos muertos, y el trámite legislativo es uno de ellos. Igual contamos con las autorizaciones nacionales en el marco de la ley de responsabilidad fiscal, pero descontamos ese acompañamiento, es un trámite a nivel nacional que verifica nuestras condiciones, no debería ser complicado.

—¿A qué de debe esta voluntad de salir a buscar financiamiento externo? ¿La provincia no tiene otra forma de financiarse?

—Acá hay que dejar claro que atamos la búsqueda del título a un objetivo determinado, porque nuestra voluntad de buscar financiamiento está vinculada a la ejecución más veloz del programa de inversiones públicas de la provincia, para eso lo hacemos. Entendemos que debiera procurar tener un plazo de amortización de largo plazo, cerca de los diez años, tal vez 8 o 12, eso tenemos que ver, ir a contarles nuestro perfil a los mercados, pero aspiramos a eso. Por supuesto con tasas de interés que debieran estar a la baja respecto a cualquier otra emisión argentina. En otros momentos decidimos no avanzar porque la prima de riesgo país que nos iban a cargar no se correspondía con nuestro riesgo provincial. Hoy empieza a verse en el mercado que las emisiones argentinas logran tasas de interés mejores, menos del 10 por ciento anual en dólares seguro, de hecho queremos estar lejos de eso.

—¿Cuáles son las condiciones de Santa Fe para esa búsqueda de financiamiento?

—Si miramos nuestro stock de deuda y perfil de vencimientos, debemos poco y no tenemos ningún año con fuertes vencimientos de deuda, y tenemos tasas bajas. Ese combo hace que la percepción de riesgo que nos plantean sea percibida por los inversores, queremos capitalizar la sana administración financiera que viene teniendo la provincia. Hay que tener en cuenta que cuando emitimos en el exterior es en moneda extranjera, pero las provincias no recaudamos dólares, entonces el piso de la tasa de interés siempre la define el riesgo país. Santa Fe generará su ahorro en pesos, y con eso comprará divisas para pagar el servicio de la deuda, eso es así. Aspiramos a que dado nuestros elementos diferenciadores respecto a otras provincias, podamos tender a tener una condición financiera en torno al piso que exigirán.

—¿Un arreglo con los fondos buitre ayuda con eso?

—Si el arreglo con los buitres se encamina, las condiciones financieras para cualquier emisor argentino mejorarán. Este gobierno tiene por delante un ambicioso plan de inversión pública, y la instrucción que tenemos es encontrar un mecanismo para financiarla. Hay acciones que ya hemos tomado en torno al financiamiento presupuestario. Por ejemplo el presupuesto 2016 incorpora un fondo vial provincial y le asigna fondos a la reparación de rutas. También se incorporó el destino de lo que va a recibir por los fallos de la Corte, se afectó la totalidad de esos recursos para inversión pública, no para gastos corrientes. Mas financiamiento tenemos, más rápido será este proceso de inversión pública.

—¿Qué definiciones se trajo de la reunión sobre coparticipación que tuvieron con el ministro de Interior, Rogelio Frigerio?

—El gobierno nos informó que el tema está en debate, ver la situación de cada provincia respecto a cómo se distribuyen los recursos. Santa Fe como consecuencia de una decisión judicial está mejor que otras, pero en otros casos claramente ha sido perjudicada, como en los programas de desendeudamiento para provincias que teniendo deuda la Nación les permite no devolverla. Esa refinanciación supone que Nación ponga recursos a esas provincias, como no tenemos deuda, no recibimos nada. Eso se puso sobre la mesa de discusión. También lo de las cajas jubilatorias, porque tenemos un sistema previsional propio, nos hacemos cargo del déficit de la Caja de Jubilaciones, y la Nación desde 2006 que no nos transfiere fondos para eso. También se habló de la asignación de recursos discrecionales de la Nación para financiar obras públicas en las provincias. Santa Fe sigue siendo perjudicada, y todo eso se puso en debate. Nadie quiere sacarle recursos a otros, pero sí queremos un reparto mas equitativo.

—¿Cómo ve la actividad económica en la provincia?

—Nos preocupa. No tanto por el impacto recaudatorio, sino que vemos más allá. Estamos observando con preocupación la evolución de la actividad en muchos sectores productivos, por lo que supone en términos de producción y de empleo, de calidad de vida. El Ministerio de la Producción está trabajando muy activamente con las pymes, acompañando a los sectores productivos para sobrellevar un momento macroeconómico difícil, porque hay problemas que se derivan de la cuestión cambiaria y de los ajustes tarifarios, sobre todo para industrias muy demandantes de energía. Vemos que hay un impacto importante que supone un incremento de costos, y hay que ver en qué medida puede ser absorbido para no poner en riesgo la productividad. Hemos fortalecido el presupuesto para plantear el programa de industrialización (que el gobernador Miguel Lifschitz presentó en Las Parejas), con subsidios a la tasa para empresas industriales. Es un plan muy ambicioso. Por otro lado, alimentamos el fondo provincial de parques industriales, que supone esfuerzo presupuestario importante.