River, al Superclásico otra vez sin enganche

Gallardo

Al igual que Pep Guardiola, Marcelo Gallardo es de los técnicos que consideran que los dibujos tácticos son como números telefónicos sin demasiado sentido. Sin embargo, la disposición de los futbolistas en el campo de juego muchas veces sirve para comprender intenciones o para dejar traslucir las ideas de los entrenadores. Siguiendo esa línea, el ensayo que el Muñeco realizó ayer tiene relación directa con los equipos que paró en los últimos cuatro de los siete Superclásicos oficiales que lleva dirigidos desde que asumió a mediados de 2014. En sus primeros tres duelos como técnico ante Boca, puso a Leonardo Pisculichi de enganche y su equipo jugó con un 4-3-1-2. Un esquema siempre flexible, porque -salvo alguna excepción como los dos choques coperos en la Bombonera- su prioridad fue siempre darle forma a un equipo ofensivo. En cambio, en los últimos cuatro Superclásicos paró a su equipo con un 4-4-2 que tuvo idéntica intención, pero con la aparición de un doble pivote en el mediocampo como seña distintiva.

Gallardo realizó ayer por primera vez una práctica formal con la mira puesta en el choque ante Boca. Una hora de trabajo en la que dio muchas indicaciones y también realizó cambios, nominales y tácticos. Arrancó con Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Jonatan Maidana, Emanuel Mammana, Leonel Vangioni; Camilo Mayada, Leonardo Ponzio, Ignacio Fernández, Gonzalo Martínez; Rodrigo Mora y Lucas Alario. A los 20 minutos, Sebastián Driussi reemplazó a Pity Martínez y jugó los 40 restantes. Y a los 40 minutos, Nicolás Domingo ingresó por Mayada para compartir el doble cinco con Ponzio, lo que hizo que Nacho Fernández se corriera a la banda derecha.

Consciente de que River necesita ganar para seguir peleando por el primer puesto de la Zona 1, y de que además jugará en su cancha y con su gente, Gallardo prepara un equipo ofensivo pero sin alardes de audacia. Está claro que respeta el potencial y la jerarquía individual con que cuenta Boca, pero buscará ser un conjunto capaz de lastimar al rival sin exponerse más de la cuenta en defensa.

La sensación es que difícilmente juegue con un solo mediocampista central y que, ya sea con Fernández o con Domingo, el que juegue al lado de Ponzio tendrá la misión de colaborar en el armado de juego pero también de darle equilibrio al equipo en ese sector clave.

De cualquier modo, la formacion no está resuelta. Hoy, Gallardo hablará en conferencia y confirmará el equipo o mantendrá la incógnita hasta una hora antes del comienzo del encuentro. Al margen del camino que elija, su intención principal será dotar a River de la frescura ofensiva que le faltó ante Independiente y de una claridad de juego que le permita imponer condiciones en el desarrollo.

Fuente: Clarin.com