Huracán le dio otro envión a su buena racha en Victoria Fútbol local

Derrotó 2 a 1 a Tigre y sumó su tercera victoria consecutiva. Daniel Montenegro y Mariano González anotaron para la visita y Jorge Rodríguez lo hizo para el local. Si el conjunto de Eduardo Domínguez gana los dos encuentros que tiene pendientes, alcanzará a Lanús en la punta de la zona 2.

No se detiene Huracán. Quiere más. Lucha y sigue. De visitante ante Tigre, se impuso 2 a 1, encadenó su tercera victoria, alimentó su promedio que ahora le da un poco de calma y hasta se asoma a otra posibilidad de pelear arriba en la Zona A. quedó a seis puntos del líder Lanús cuando aún le restan completar dos partidos (Aldosivi y Argentinos). Lo hace a su modo y manera de este tiempo: con coraje.

El primer tiempo ofreció un duelo parejo, en el que los dos buscaron sin regalarse. Fue un poco más Tigre, en términos de llegadas. Pero Huracán -siempre agazapado- también tuvo chances para lastimar. De hecho, fue el primero en gritar en Victoria: a los 16, una sutileza de Rolfi Montenegro -preciosa definición con comba- le permitió al equipo de Eduardo Domínguez ponerse en ventaja.

Pero el fútbol, territorio de imponderables, tenía un perfecto ejemplo para ofrecer respecto de su costado impensado e imprevisible: a los 18, salió lesionado Lucas Wilchez e ingresó Jorge Rodríguez; a los 19, sufrió un golpe en la cabeza Luca Sosa y como Huracán no tenía centrales en su banco entró el lateral Carlos Araujo, quien ocupó un lugar en la zaga. A los 23, Rodríguez apareció en una grieta por el sector central de la defensa visitante, construyó una maravilla y estableció el 1-1.

Ya en el segundo tiempo, Huracán demostró que no había ido a Victoria a rescatar un punto. Y se animó y quiso la pelota. También buscó. Y tuvo su premio: insistió con el juego lúcido de Montenegro, con la velocidad de Cristian Espinoza y la potencia de Wanchope Abila. Coqueteó con el gol, no le cobraron un penal a Federico Mancinelli, llegó. El grito arribó pronto: a los 24, centro de Espinoza desde la derecha, aparición y asistencia de Abila y definición de Mariano González solo ante el arquero Javier García.

Después llegó para Huracán el tiempo de poner en escena el libreto que mejor conoce: ese del equipo bravo, que se defiende con acierto y con constancia y que puede descansar también en la seguridad de Marcos Díaz, su enorme arquero. Así ganó Huracán. Así continúa su marcha tras el accidente que se hizo milagro. Así va por más…

Fuente: Clarin.com