5 consejos para aumentar la productividad en el trabajo

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Trabajar es una tarea dura. No importa el sector o el cargo, siempre hay muchas cosas que hacer las cuales requieren de todo el esfuerzo posible. Al final, tras un período de tiempo acaban desgastando. Por eso aumentar la productividad permite llevarlo de una manera más desahogada, consiguiendo más logros y reduciendo la carga laboral.

1. Establecer horas de máximo rendimiento

Muchas personas cuando están trabajando escriben en una lista las tareas que han de realizar a lo largo del día, la semana o el mes. Se trata de un aspecto parecido pero estableciendo unas horas o unos días de máxima capacidad de trabajo. En vez de querer abarcar todo a la vez reservar un espacio de tiempo para esa labor que está pendiente. La organización es clave.

En esas horas es mejor cerrar la puerta de la oficina y no dejar que nada te distraiga. Apagar el móvil (no vale con silenciarlo), cerrar el correo electrónico (salvo que sea una hora destinada a responder correos) y no atender peticiones de ningún tipo, incluso de compañeros salvo que sea una emergencia. La única forma correcta de usar el smartphone es si utilizas apps para emprender que te ayuden en el trabajo. Si puede ser en un momento del día en el que te sientas mucho más fuerte mentalmente, mejor.

2. Realizar primero el trabajo más importante

En la lista de cosas por hacer siempre hay infinitas tareas que deben ser acabadas pero siempre te encuentras con una o dos que tienen absoluta prioridad. Esas dos son muchas más importantes que el resto, ya que el resultado global de ambas repercutirá de forma más elevada en el bienestar de la empresa.

Es común centrarse en hacer múltiples cosas de menor importancia que a la larga te quitan tiempo del verdadero objetivo. Estableces unas reuniones, miras el correo, consultas la agenda, haces unas llamadas intrascendentes, etc. Cuando te das cuenta el tiempo ha pasado y lo realmente importante está sin hacer. De esa forma el crecimiento y los éxitos llegan de forma más lenta o simplemente no llegan.

El resto de tareas pueden ser realizadas una vez terminado. Centra todos tus esfuerzos en lo importante. A la larga te darás cuenta del gran cambio que has realizado.

3. No hacer multitarea

Aunque se suele decir que es una forma de ahorrar tiempo la verdad es que raramente funciona. La realidad es que estás haciendo cada tarea de una forma menos efectiva. Tu cerebro se divide y estás cambiando constantemente entre las diferentes cosas, provocando que no estés lo suficientemente concentrado, perdiendo capacidad productiva y realizando un trabajo mucho menor al que podría ser de una forma individual.

Por supuesto no es algo fácil para todo el mundo y conseguirlo lleva su tiempo. Lo normal es intentar estar a varias cosas a la vez pues se lleva toda la vida haciéndolo. Tampoco quiere decir que todas las actividades de tu día a día las hagas de esa manera. A veces se puede aprovechar los recursos, especialmente en las horas libres y tiempo de ocio. Pero en el trabajo, es muy difícil que la realización de tareas a la vez tenga un buen resultado.

4. Descansar correctamente

En el planning realizado en los puntos anteriores es importante establecer momentos de descanso. Ya que buscas trabajar al máximo, concentrado, a una sola cosa, también se va a producir un desgaste importante, especialmente los primeros días por la falta de costumbre. Descansar no significa perder el tiempo o echarse una siesta en el despacho. Puedes aprovechar para leer las noticas del sector donde trabajas o para tener una conversación más informal con compañeros, los cuales te mostrarán sus inquietudes.

En casa si hay que descansar convenientemente. Eso también implicar realizar actividades sociales o deporte para desconectar. Un cuerpo con buenas horas de sueño y una mente despejada son clave para afrontar cada jornada de trabajo con la mejor concentración posible, y de ahí conseguir la productividad deseada. Evita lo máximo posible el uso de tecnología en tus horas libres. Las redes sociales han cambiado la sociedad pero también tienen su punto negativo, ya que no permiten desconectar de la forma adecuada.

5. Aprender a decir que no

Cuando te muestras abierto a atender todo tipo de consultas u ofrecer la ayuda a algún compañero al final todo el mundo te verá como la persona que siempre está disponible. No está mal colaborar, es algo esencial, pero también hay que saber poner unos límites y decir que no. Lo mismo ocurre cuando coges el teléfono o contestas un email a las primeras de cambio, aunque estés ocupado. Al final incluso cuando estés en casa en tus horas libres te llamarán o escribirán porque saben que siempre respondes.
Cargarse de tareas extras repercute en la productividad final pues estarás volviendo al tema de hacer varias cosas a la vez o dejar de lado lo más importante. No pasa nada por no poder satisfacer a los demás de la forma que quieran, al final la empresa saldrá ganando.

Alejandro García
Editor | geekpunto.com
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