Juan C. Vidal. Memorias de un soldado

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A 34 años de la Guerra de Malvinas, un país sigue preguntándose por qué, y quienes participaron del conflicto siguen enfrentando a los fantasmas que se esconden pero siempre aparecen. En la guerra murieron 649 argentinos: 323 durante el hundimiento del crucero General Belgrano y 326 en el archipiélago. Por su parte, entre los veteranos se comenta que ya son más de 454 los ex combatientes que se quitaron la vida hasta la actualidad.

Reconquista Cultura – Juan Carlos Vidal es reconquistense y en 1.982 era un soldado conscripto en que participó del desembarco que el 2 de abril tomó las islas.

“Yo fui integrante del desembarco en Malvinas como Infante de Marina. Estuve navegando cinco días y cinco noches en el cabo San Antonio después de salir el 05 de marzo de Puerto Belgrano. Y me enteré que íbamos a Malvinas recién al quinto día de navegar. En una misa el capellán nos informó que la Infantería de Marina y el país nos pedían que le devolvamos un poco de todo lo que nos van dando a través de los años a todo conscripto. Ahí nos enteramos”, relató Juan Carlos.

Cuando el grupo que integraba Vidal llegó a las islas fueron recibidos con disparos de metralla. “Ahí comenzamos nosotros también a disparar desde el anfibio con una ametralladora 12,7 y lo hirieron en la mano a un compañero de apellido Tello de la provincia de Córdoba. Él se sentó y dejó el fusil y yo pensé que le habían pegado en el corazón porque ponía la mano sobre el pecho. Ver eso me impactó mucho. El anfibio en el que desembarcamos recibió 62 impactos y no servía más para nada”.

El 2 de abril cuando la bandera argentina fue izada en las Islas Malvinas, Vidal estaba ahí. “Estaba a unos 100 metros cuando izamos la bandera y tengo todos esos lindos recuerdos y malos después porque a las 10 de la mañana me enteré que habían matado al capitán [Pedro] Giaquino (primer muerto argentino en la guerra). El 2 de abril estuve haciendo guardia hasta las dos de la mañana y se vivió un frío tremendo. Cuando comenzó a llegar el Ejército, a eso de las una de la tarde, estuve haciendo guardia en una colina y comencé a ver los aviones Hércules que bajaban y ahí respiramos después de ocho días. A partir de ahí quedaba el Ejército y la Infantería de Marina se volvía, es así como yo el 4 de abril estuve ya en el continente”.

Con todos los recuerdos golpeando por salir al llegar una vez más el 2 de abril, Vidal comentó que “hace poco comenzó un tratamiento psicológico. No nos trataron al volver de la guerra, ni hubo una contención médica para nosotros. Yo no estoy mal pero me pone mal ver que hay compañeros que no se quieren tratar y, pierden la familia y no hay contención. Cuando se acerca la fecha se agravan los recuerdos y un poco ayuda a sacar de adentro lo que nosotros vivimos pero cuando comienzo a decir cómo desembarqué, y los impactos del anfibio son cosas que me ponen nostalgioso”.

“Para los que estuvimos allá, Malvinas es un sentimiento que lo palpamos semana tras semana cuando nos reunimos. Nota que ves en la tele o el diario la lees y a las personas que no están controladas le hace mal”, finalizó.