Advertencias sobre los descongestivos nasales

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Cuáles son los riesgos de usar de manera frecuente este tipo de medicamentos y quiénes no deberían usarlos.

A pesar de que muchas personas confían en los descongestivos nasales como ayuda para aliviar los síntomas de un resfrío o gripe, estos medicamentos a veces pueden hacer más mal que bien, sobre todo cuando se toman repetidamente. Así lo advierte la farmacéutica Lisa Buss Preszler de la Farmacia de Mayo Clinic en Rochester, Estados Unidos.

Entre los ejemplos de los descongestivos más usados, la especialista menciona la fenilefrina y la pseudoefedrina. “Esos ingredientes, a menudo, están incluidos en los preparados para resfrío y gripe que tratan varios síntomas”, precisa.

Sin embargo, Buss Preszler asegura que tomar un descongestivo puede aliviar temporalmente la congestión, pero también puede aumentar ligeramente la presión arterial. “Esto es potencialmente un problema cuando alguien ya padece de presión arterial alta, especialmente sino está bien controlada”, subraya.

Los descongestivos también pueden interferir con la eficacia de ciertos medicamentos para la presión arterial, aclara. “Quienes toman medicamentos para la presión arterial, deben consultar con el médico o con el farmacéutico antes de tomar un descongestivo nasal”, insiste.

Efecto rebote

De acuerdo con la farmacéutica de Mayo Clinic, los descongestivos de liberación extendida pueden ser menos propensos a elevar la presión arterial que los del tipo de liberación inmediata, pero igual causan problemas.

“Las personas que padecen afecciones como diabetes, hiperplasia prostática benigna, problemas de isquemia cardíaca, trastornos de la tiroides, glaucoma y convulsiones, por lo general, deben evitar los descongestivos nasales”, detalla.

Además, Buss Preszler explica que usar descongestivos nasales de venta libre y en forma de spray durante más de tres o cuatro días puede provocar incluso peor congestión nasal, toda vez que pasa el efecto del descongestivo (rinitis de rebote).

“Muy a menudo, las personas resfriadas empeoran y por ello usan más el spray, lo que les lleva a caer en una espiral descendente con el medicamento y a que empeore la congestión”, remarca.

Otros efectos secundarios ocasionales del spray nasal pueden incluir sangrados de la nariz, agitación e insomnio.

“Afortunadamente, los síntomas no suelen durar más de una semana y media. En caso de que la congestión continuase, sería oportuno acudir al médico para explorar otras alternativas de tratamiento que quizás sean más eficaces”, concluye la experta.