Lázaro Báez tiene documentos que comprometen a Máximo y Cristina Kirchner

El empresario tiene documentos que enlazan la ruta del dinero con la familia de la ex Presidente

Los planes siempre se adelantan. Pero detrás de una estrategia principal, siempre hay planes alternativos y el empresario santacruceño, Lázaro Báez, los tiene. Si bien no estaba preparado para una detención inmediata como la que ocurrió, Báez desde hace varios meses viene trabajando en su defensa. Antes de partir en su avión rumbo al aeropuerto de San Fernando, seleccionó un centenar de documentos que compromenten a Cristina y Máximo Kirchner: está dispuesto a entregárselos a la Justicia.

Sus abogados y su círculo íntimo son los únicos conocedores del lugar en donde se encuentran estos documentos y serán entregados a la Justicia si la estrategia judicial así lo requiere. Báez sabe que él no es el premio mayor, pero también está al tanto que el juez federal Sebastián Casanello tiene desde hace varios meses las pruebas suficientes para declararlo culpable del delito de lavado de dinero. Está dispuesto a negociar.

Como plan inicial, Báez tenía pensado justificar el dinero de “La Rosadita” como una operación de dinero “lícito” producto de una operación inmobiliaria de la cual estuvo a cargo su hijo Martín. Esta información, será demostrada con la documentación correspondiente. Casanello le imputa haber ingresado al circuito de la financiera SGI por lo menos cinco millones de dólares del mercado negro. Ayer, las comunicaciones telefónicas entre Río Gallegos y Buenos Aires cesaron recién pasada la medianoche de hoy: la familia Báez está inquieta y dividida. Las imágenes de ayer llegaron a las fibras más sensibles y ya casi hay unanimidad plena: terminar con esto cuanto antes, con todo lo que eso implica.

Desde hoy a primera hora, los abogados de Báez, junto a su hijo mayor, terminarán de elaborar los lineamientos finales de la declaración para la primera indagatoria. Saben que no será la única. La idea es que el que brinde la información sea Lázaro y no Martín. Todo se plantea casi como un juego de cartas en el que Báez esperará a que Casanello sea el primero en mostrar sus jugadas.

Cristina Kirchner llamó cinco veces a Lázaro y nunca la atendieron

La ex presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, se encuentra en Río Gallegos siguiendo de cerca cada uno de los pasos de la Justicia, con información directa de Comodoro Py, pero según se confirmó por un colaborador cercano, está “tranquila y esperando”. ¿Qué significa esta tranquilidad? Que la posición que tomará ante la Justicia en la causa Hotesur será concreta: total desconocimiento de las operaciones financieras de Báez y asegurar que, desde el fallecimiento de Néstor Kirchner, se cortaron los negocios en conjunto y que cualquier movimiento que haya realizado Báez desde esa fecha corre por cuenta de él.

¿Y qué ocurre con las operaciones que se realizaron con Néstor Kirchner? Fueron negocios lícitos producto de una amistad entre ambos. Tal como adelantó este medio, Cristina Kirchner intentó el viernes pasado comunicarse con el empresario santacruceño en cinco oportunidades: nunca le atendieron el teléfono. Ya era tarde.

En las últimas 72 horas Báez separó contratos de alquiler varios, fideicomisos, contratos, actos de directorio de por lo menos cuatro sociedades, certificados de cobro de obra pública, pago de cheques, facturas, poderes especiales firmados por Néstor Kirchner e incluso fotografías. Esa documentación incluye los movimientos que se realizaron en La Rosadita. Tanto las copias como los originales ya están en manos de los abogados. El tema es complejo porque la información no solo compromete a la familia Kirchner sino a por lo menos, dos ex funcionarios de primera línea y a empresarios vinculados directamente con el kirchnerismo que no están incluidos en la causa. Incluso Báez también debe cuidarse de no ser víctima de su propio veneno. Según Casanello, a partir del ingreso del dinero en efectivo en las oficinas de SGI “se disimuló y ocultó el origen y titularidad de tales capitales no declarados, iniciándose un proceso tendiente a evitar su trazabilidad, en pos de cortar todo lazo con los hechos que los originaron y convertirlos e integrarlos al circuito económico como procedentes de fuentes lícitas”.

Báez sabe el origen y destino de los fondos. Casanello aún no y eso es cuestión de tiempo.