Las huellas del tabaquismo en el embarazo “marcan” el ADN del bebé

Un estudio alertó sobre la relación entre el hábito de fumar en las madres y la regulación de los genes de los hijos.

Se sabe que el tabaco daña la salud y en este sentido, también afecta la fertilidad de hombres y mujeres. Estudios científicos estimaron que el consumo de cigarrillo hace que las mujeres tengan aproximadamente 40% menos de posibilidades de quedar embarazadas en cada ciclo generando inconvenientes para lograr la gestación.

Y en el caso de que la mujer, pese a fumar, haya logrado el embarazo, está científicamente demostrado que hay un aumento en la cantidad de abortos espontáneos en las fumadoras y que más tardíamente, el cigarrillo está asociado a bajo peso al nacer, mayor riesgo de muerte perinatal y de desprendimiento prematuro de la placenta, además de significativamente más riesgo de parto prematuro, malformaciones fetales, como el labio leporino y paladar hendido y complicaciones neonatales.

Fumar durante el embarazo altera el funcionamiento del ADN de los hijos en por lo menos 6 mil puntos del genoma

Ahora se supo que todas estas consecuencias tienen una causa puntual: fumar durante el embarazo altera el funcionamiento del ADN de los hijos en por lo menos 6 mil puntos del genoma, según reveló el mayor estudio que investigó la relación entre el tabaquismo de las madres y la regulación de los genes de los hijos.

El estudio no demuestra que estas alteraciones del genoma causen enfermedades o perjudiquen el desarrollo infantil, ya que se limita a establecer correlaciones entre tabaquismo y cambios en la regulación del ADN. Sin embargo, entre los genes afectados “hay algunos que participan en el desarrollo del sistema nervioso, en la formación de los pulmones y en distintos tipos de cánceres”, destacó Mariona Bustamante, investigadora del Centre de Recerca en Epidemiologia Ambiental (CREAL) y coautora del estudio.

Estas conclusiones podrían explicar dos fenómenos que los estudios epidemiológicos observaron en niños que fueron fumadores pasivos en el útero: en lo que afecta al sistema nervioso, son más propensos a tener trastornos de conducta, déficit de atención e hiperactividad o bajo rendimiento escolar. En cuanto al sistema respiratorio, tienen más riesgo de muerte súbita en los primeros meses de vida y de sufrir asma en la infancia.

Los resultados del estudio indicaron además que algunos efectos del tabaquismo prenatal se mantienen durante años. Según Eduard Gratacós, director de BCNatal, el centro de medicina materno-fetal de los hospitales Clínic y Sant Joan de Déu, “cada vez más datos demuestran que lo que ocurre en la etapa prenatal influye en la salud para toda la vida. Por ejemplo, los hijos de mujeres fumadoras tienen más riesgo de nacer con peso bajo, y nacer con peso bajo aumenta el riesgo de sufrir un infarto a los 50 años”.

El estudio, presentado en el último número de The American Journal of Human Genetics, se basó en datos de 6.685 familias. Los investigadores analizaron la metilación del ADN en 450 mil puntos del genoma en células obtenidas principalmente de la sangre del cordón umbilical tras el parto.

Tras explicar que la metilación consiste en la adición de grupos químicos metilo a la molécula de ADN, de modo que las regiones de ADN metiladas quedan inactivas, los investigadores destacaron que se trata de un mecanismo básico para que los genes adecuados estén activos en cada célula en el momento adecuado.

Así, los nuevos resultados son los primeros del consorcio internacional Epigenética del Embarazo y la Infancia (PACE, por sus iniciales en inglés), en el que están integrados centros de investigación de nueve países. Las 6.073 alteraciones detectadas en el epigenoma son una estimación mínima, ya que no se analizó el ADN completo de las células sino únicamente las regiones más significativas.

Ananalizando las células de los hijos podrá saberse si la madre fumó durante el embarazo El doctor Ignacio Pérez Tomasone, coordinador de Obstetricia de Halitus Instituto Médico, puntualizó a Infobae que “este estudio demostró a través de muestras de sangre del cordón umbilical en madres fumadoras (y no fumadoras) que en las fumadoras se produce una alteración en el ADN del bebé”. “Lo que se observó es que se producía una metilación en el ADN, con lo cual esos genes involucrados en esa fracción del ADN quedaban inactivos -explicó-. Este grupo de genes se encuentra vinculado con el desarrollo del sistema nervioso central y pulmonar del bebé, lo que puede determinar que estos niños presenten déficit de atención, hiperactividad, trastornos en la conducta, así como infecciones pulmonares reiteradas, asma, y mayor riesgo de muerte súbita”.

“No sabemos qué trascendencia médica tienen estas alteraciones, pero la marca del tabaquismo en el epigenoma de los recién nacidos es extensa”, insistió Bustamante, para quien “analizando las células de los hijos podrá saberse si la madre fumó durante el embarazo ya que la huella del tabaquismo queda en el epigenoma”.