Se multiplican las dudas sobre el caso del Padre Monzón

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La Fiscalía cometió graves “errores” durante los procedimientos de detención y también de allanamiento de la residencia. Además la presencia de un Obispo de Misiones para sumar presión sobre la investigación.

Sin lugar a dudas el tema más importante que investiga la fiscalía, por la presión mediática y social que significa, es el del sacerdote Néstor Monzón. Se lleva toda la atención mediática pero también la de la sociedad en general.

Pese a todo esto, los fiscales vienen cometiendo “errores” elementales que no pasaron desapercibidos y que despiertan alarma en la sociedad que espera que se pueda llegar a la verdad sin importar quiénes sean los responsables de los delitos. Claramente la justicia se levantó la venda de los ojos nuevamente y trata de manera privilegiada a algunos reos.

Claramente el caso de Monzón es uno de ellos y esto genera mayor desconfianza en la población ya que quedan más dudas sobre lo ocurrido y sobre todo lo que podría llegar a pasar en el desarrollo de la investigación.

Uno de los principales errores fue no detenerlo inmediatamente cuando llegó a su residencia y permitirle ingresar solo al interior del edificio mientras los policías quedaron en la vereda. Después de eso debía llegar el allanamiento pero no se realizó y el lugar quedó completamente sin custodia. Ya por la noche, varias horas después, se libró una orden de allanamiento para que se busque elementos que ayuden a la causa pero extrañamente cuando los policías ya estaban en la vereda se suspendió todo para el día siguiente. 

También es extraño que se haya avisado al abogado defensor sobre el allanamiento, cuando la norma es realizar el allanamiento sin mayores miramientos y solo con la policía de investigaciones. Tampoco es común que el propio fiscal esté todo el tiempo durante un allanamiento de este tipo, como ocurrió en esta oportunidad.

Y si algo faltaba para que el manto de sospecha sea aún mayor, un Obispo de Misiones llegó a Reconquista para expresar su “total confianza” en la inocencia del imputado. Este obispo mantuvo reuniones con el Fiscal. Pero lo más extraño aún es que le hayan avisado al propio Obispo de Reconquista sobre la investigación que pesaba sobre el sacerdote, que es casi como avisarle a un familiar de un imputado que está siendo investigado, dando tiempo suficiente para ocultar pruebas o fugarse. 

Finalmente, entre las cosas que llaman la atención del caso, es la filtración de información clave del momento de la detención del sacerdote para que algunos medios estén en el lugar y se haya filmado el momento y donde además puede verse claramente el rostro de uno de los padres de las víctimas, perjudicando a la víctima de tres años por la posible identificación por relación directa, generando daños irreparables.

Realmente todo esto es muy extraño y perjudica, principalmente, al imputado porque si es inocente y nada debe ocultar, las dudas quedarán en el aire y complicarán su imagen para siempre.