Cacho Castaña: “Ya no me junto más con gente que se droga”

El popular cantante le echó la culpa “a la droga” de sus graves problemas de salud, que lo llevaron a estar dos meses en coma. “Caí en esa por boludo”, se sinceró. Habló de su nueva y fuerte amistad con Palito Ortega y Alejandro Lerner

Humberto Vicente Castagna, popularmente conocido como Chacho Castaña, está de regreso. Muy recuperado de sus graves problemas de salud, el tradicional cantante porteño habló este martes con A Diario, el programa de Radio 2 que conduce el periodista Alberto Lotuf, y dio detalles de su vida actual, de sus viejos vicios, de la droga y de su nueva y fuerte amistad con otros dos ídolos musicales.

“Antes no creía en los milagros, pero ahora sí”, confesó Cacho en el arranque de la nota. “Creo en la energía del ser humano; yo estuve dos meses en coma, y esos dos meses venía Palito Ortega y me hablaba en el oído, Alejandro Lerner también, mi mujer; todo eso yo lo sentía”, agregó.

A propósito de Ramón Ortega, Cacho destacó su ayuda en el peor momento de su vida: “Palito es un ser tan generoso que no lo puedo creer. La gente no lo conoce a Palito, piensa que es un muchacho retraído, que no tiene mucha verborragia, pero es un tipo increíble”.

Y luego adelantó: “Con él y con Alejandro (Lerner) vamos a hacer un show en el Luna Park que va a ser increíble; vamos a combinar la música popular de Palito, el rock de Ale y mi tango”.

Después, a Cacho le preguntaron cómo veía a los jóvenes de hoy: “Para mí los padres soltaron la mano de los hijos; los pibes quedan boyando, las parejas se separan mucho”. “Mi viejo, cuando me miraba, yo ya sabía lo que había que hacer y lo que no había que hacer”, señaló.

“Yo pude salir de la droga, yo volví del infierno. Caí por boludo, lo mismo que cuando agarrás un cigarrillo a los 13 o 14 años para hacerte el «langa»”, describió Castaña.

Y luego dijo con crudeza: “Yo cambié mi entorno, ya no me junto más con la gente que se droga”.

En el final de la nota, Cacho habló de su libro: “Mi primer libro, que ya salió, es una introducción a mi vida. Lo mejor me lo guardé para el segundo, que va a ser un escándalo”, anticipó.

Y no podía faltar una anécdota de sus aventuras amorosas: “Con (Carlos) Monzón me salvé de milagro, no había forma de calmarlo. Si me agarraba, no estaríamos haciendo esta nota”.