Efecto “cama ajena”: ¿por qué el sueño tarda más en llegar?

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¿Por qué dormir fuera de casa cuesta tanto? Según una investigación de la Universidad de Brown, Estados Unidos, el cerebro se mantiene en guardia en los ambientes desconocidos durante la noche

Cuando se altera la rutina del sueño esto repercute de manera directa en el cuerpo, el estado de ánimo y la salud. Las razones de este cambio en el reloj interno pueden ser múltiples, pero ¿dormir en cama ajena es una más?

Este tipo de sueño se corresponde con una especie de “guardia nocturna”, explica la investigadora Masako Tamaki, líder del proyecto.

Un trabajo de la Universidad de Brown, Estados Unidos, reveló que cambiar de escenario, es decir descansar en un lugar extraño, durante la primera noche, genera que el hemisferio izquierdo del cerebro permanezca en estado de alerta mientras el otro “se apaga”.

La científica Tamaki estuvo a cargo de un extenso estudio, que fue publicado en la prestigiosa revista Current Biology, en el que concluyó que el cerebro resiste sin dormirse por completo y en estado de vigilia para custodiar ante posibles peligros que pudieran surgir en un entorno desconocido. Esta explicación surge luego de haber estudiado los hábitos nocturnos de 35 personas saludables.

“El ambiente es tan nuevo para nosotros que necesitamos un sistema de vigilancia para que podamos monitorear los alrededores y detectar cualquier cosa inusual”, desarrolló Masako Tamaki.

El estudio llevado a cabo por los especialistas fue realizado en un laboratorio, fuera del “hábitat natural” sin los elementos propios del individuo como su almohada o sábana. De esta manera, el doctor Daniel Pérez Chada, jefe de la Clínica del Sueño del Hospital Austral, explicó que “cuanto más se asemeje el entorno de descanso al hogar habrá mejor calidad del sueño”.

El “efecto de la primera noche” también provoca que el hemisferio izquierdo reaccione inmediatamente a sonidos muy agudos, de esta manera las personas se despiertan con facilidad y no logran pernoctar con la facilidad a la que están acostumbrados.

“La mayoría de los estudios de investigación sobre la calidad sueño en voluntarios sanos se realiza en más de una noche para disminuir el efecto de la primera noche” , explicó el especialista en sueño el doctor Pérez Chada.

El mecanismo de “sexto sentido” que estaría implementando el cerebro es similar al que harían los animales como los pájaros que permanece vigilantes ante algún depredador. Sin embargo, los investigadores no descartan la posibilidad de que, al igual que el cerebro del delfín, el sistema de alarma humano intercambie información entre ambos hemisferios durante la noche.

También señalaron que quienes suelen alterar de espacios de forma constante podría no sufrir este efecto, ya que gracias a la flexibilidad del cerebro, sus sistemas lograrían acostumbrarse a estas frecuentes variación. Por ejemplo los tripulantes de avión.

Por otra parte, Pérez Chada aclaró que las personas que cambian de manera ocasional deben contemplar cuestiones centrales del ambiente que tiene un efecto en la conciliación del sueño. En primer lugar: la temperatura, luego el silencio, el nivel de luminosidad hasta los olores.