Anti-fitness: No hacer nada, el nuevo método para combatir el estrés

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La técnica nació en Corea del Sur, pero se extendió a otros países asiáticos. La importancia de generar en momento de descanso para el cerebro durante el día

La escena sucede algunos domingos. El lugar es el parque Ichon Hangang de Seúl, Corea del Sur. Un puñado de decenas de personas se reúnen, cada uno se sienta en un pequeño espacio… y se dedica a mirar hacia adelante. No hay celulares, no hay selfies, no hay libros, no hay posiciones ni técnicas de meditación. Sólo hay que hacer nada. De eso se trata: el primer sistema de “ejercicios” del mundo donde no se debe hacer otra cosa que otear el horizonte.

El objetivo de la aventura es analizar quién es capaz de resistir la mayor cantidad de tiempo viendo la nada sin perder la concentración. Y su creadora es la artista visual Woops Yang, quien lanzó la iniciativa en 2014 y su proyecto fue replicado ya en China y en algunos parques de Japón.

“La idea es poder retratar cómo el ser humano somete a su cerebro a un ritmo excesivo de estímulos y de estrés e indagar qué sucede en la cabeza cuando aparece un tiempo real para la dispersión”, aseguró Yang.

La artista dio el primer paso gracias a su propia experiencia. En un momento de su vida llegó a padecer fatiga crónica, que se mezclaba con síntomas de ansiedad en sus períodos de ocio. “Primero, pensé que era algo que me pasaba sólo a mí. Después, noté que algunos conocidos míos vivían el mismo panorama. Entonces, pensé: para no hacer nada, sería mejor hacer nada en grupo”, detalló.

Para los especialistas, el descanso del cerebro es un factor que muy pocas personas atienden, pero que es primordial para la buena salud. “Hay momentos en los que nos cuesta dimensionar el nivel de tensión al que llevamos al cerebro cada día. Podrá sonar descabellado, pero no me extraña que ese período de ‘aislamiento’ pueda ayudar a liberar el estrés. Siempre y cuando se realice de vez en cuando y a su justa medida”, analizó la psicoanalista Viviana Azurreguy.

El concurso y sus reglas

La competencia de “no hacer nada” nació hace dos años en Seúl. Desde sus inicios empezó a escribir su evolución hasta llegar a una instancia con reglas definidas y jueces. No pueden haber celulares, relojes, nadie se puede quedar dormido, ni siquiera sonreír con algo que suceda alrededor.

La idea es mirar el vacío durante un lapso de 90 minutos. Si durante ese transcurso, alguien se duerme, llora o se ríe, queda descalificado. La relajación también es clave: cada 15 minutos se realizan chequeos cardíacos a los participantes: aquel que evidencie una estabilidad más constante con sus pulsaciones, será el ganador.

Según la propia Yang, para la última edición, en la que participaron 70 personas, hubo más de 2.000 inscriptos.

El más reciente vencedor de la competencia fue un rapero local llamado Crush, quien incluso reconoció haber practicado en su casa antes de afrontar la competencia.

La localización del evento también es primordial. Para Yang, es importante realizarlo en un lugar de mucho movimiento, alguno de los epicentros comerciales de la ciudad. “La idea es poder reflejar con claridad el contraste de lo que vivimos día a día y lo que se propone con esto. La mejor manera de verlo es desde la cima de un rascacielo. Se ve un trozo de calma en el medio del caos”, reveló la artista.

Incluso, la propia mentora aseguró que elige con precisión a cada participante según su historia de vida. Una de sus grandes metas es poder realizar el evento con cada uno de los representantes de la ciudadanía sudcoreana.

El país donde nació el proyecto tampoco respondió a la casualidad. Corea del Sur tiene una de las poblaciones más estresadas del mundo y sus habitantes son los que registran una de las mayores tasas de horas laborables diarias en todo el planeta.

“No sé si se trata de alguna manera de entrenamiento o no. Pero sí me parece algo paradójico que se tenga que crear un evento así, casi bizarro, para algo que el ser humano y su cerebro necesitan: el descanso”, reflexionó Yang.