Ojos bien abiertos: alimentos que ayudan a estar despierto

Se trata de una serie de alternativas al café, al mate o al té, que proporcionan proteínas y vitaminas específicas para contrarrestar el cansancio y la somnolencia

Si de vencer el cansancio se trata, lo primero que se nos viene a la cabeza es el café. O, eventualmente, el mate y el té. Sin embargo, hay algunos alimentos que proporcionan proteínas y vitaminas específicas para contrarrestar la somnolencia.

Según una lista elaborada por Esquire, lácteos, frutos secos, carbohidratos, frutas, legumbres, verduras, huevos y hasta el chocolate pueden dar un empuje de energía. Y un dato importante: la falta de agua puede provocar cansancio.

Los lácteos, como aliados. Este tipo de productos aporta mucha energía al organismo, reduce la fatiga y disminuye las respuestas físicas a la tensión.

Se recomienda consumirlos durante el desayuno.

Los carbohidratos también integran las sugerencias: el cuerpo convierte los convierte en energía. El menú incluye cereales integrales, arroz, avena o trigo entero.

Las frutas y verduras  proporcionan “una ráfaga de energía” que mantiene alerta el cerebro.  El déficit de folatos propicia la fatiga, así que convienen tener un buen nivel de esta vitamina que también está presente en las legumbres.

Incluir huevos en el desayuno. Puede que no sea lo más común en la primera comida de los argentinos, pero las proteínas de este alimento aportan tirosina, que produce dopamina y noradrenalina, las cuales mantienen tu mente alerta.

A la hora de pensar en las proteínas, la dieta sugerida también menciona la ingesta de carnes y pescados para  el almuerzo.

Los frutos secos como las almendras poseen fenilalanina, que ayuda al cerebro a producir dopamina, adrenalina y noradrenalina contra la fatiga crónica

El chocolate (sí, también está en la lista) produce un impulso en las energías física y cerebral, principalmente gracias a la cafeína y la teobromina.

Por último, el agua. Aunque parezca absurdo, no beber agua produce falta de sueño. Para mantenerse hidratado (a) y despierto (a), se recomienda tomar unos ocho vasos al día.