Informe de la Cámara Gesell a la nena que denuncia al sacerdote

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La psicóloga Laura Manzi expone un informe de solo una carilla que genera más confusiones que certezas. Demoró más de mes y medio para realizar el texto que se transcribe a continuación.

La transcripción completa 

(..) [la nena] es una niña vivaz, curiosa, interesada en explorar el entorno, en ocasiones interrumpe para corregir a la entrevistadora y redefinir aquello que no le resulta adecuado y poder direccionar las propuestas de juegos y conversaciones.

En la segunda entrevista se torna más escurridiza y evitativa, soslaya la conversación ante la intencionalidad de la entrevistadora de focalizar la conversación en su primo (…) y en el Padre Néstor previamente mencionados por ella.

Las descripciones que realizan los preescolares de sus experiencias suelen ser breves pero no es esta característica la que predomina en las expresiones de (…), sino sus respuestas rápidas como si arrojara las palabras, las expulsara ansiosamente queriendo terminar pronto con esta situación. No quiere hablar y lo dice “¿Por qué no viene (…) [primo] a contar todo lo que nos hizo a nosotros?”; no es un problema de memoria ni de comprensión es un intente evitativo que impide la efectivización de preguntas cuyas respuestas podrían despejar lo sucedido. En la primera entrevista hace referencia a “un tipo malo” “el Padre Néstor” y a una escena erótica entre él mismo y su novia. Escena que dice haber visto y de la que toma distancia describiendo acciones propias que implicaron castigos para el Padre Néstor; de hecho esto resulta muy poco probable pero no implica que lo relatado como una experiencia visual de la niña no haya sido posible. No da una ubicación espacial de lo expresado.

Cuando se intenta focalizar si a ella le ha hecho algo expresa: “me metió el pitín dentro de la chochi” (señalando con la mano la vagina). No precisa el lugar donde se encontraba. En esta situación describe una actitud activa de defensa “le pegue con un tronco”.

En ocasiones los niños pequeños modifican los relatos como manera de compensar la situación de pasividad y humillación en la que se encontraron con descripciones donde se definen como activos y fuertes. Más adelante ubica los sucesos en la casa de la abuela (…), allí estaba (…) [primo].

En la cámara Gesell del día 03/06 comenta que hace tiempo no ve a (…) [primo] ni a la (…) [otra nena] y a (…) [otra nena] solo ve al papá de (…) [primo] ir a comer.

Describe juegos que realiza fuera de la casa de Néstor, quien le dijo “que no le cuente nada a la Doctora” (se refiere a mí y a Fiorella, la psicóloga de la fiscalía).

Va y viene en la sala, toma y deja diferentes juguetes, interrumpe para ir al baño, por hambre, en distintos momentos de la entrevista. Refiere “me hincó la chochi con un lápiz” menciona a la abuela (…) donde estaba el Padre “y me asustó y lo asustó a (…) [otro nene]”. No logro centrarla y pedir más precisiones.

El relato no es coherente pero dada la edad de la niña es probable que conversaciones que ha mantenido con otras personas la lleva a considerar que lo que dice es comprensible para mi y para cualquiera.

Creo necesario hacer mención que los niños preescolares hablan de hechos cotidianos y personas sin explicaciones; si las hacen son incompletas, van de un punto a otro y dejan hechos importantes sin aclarar. Lo que resulta poco claro pero no es indicador que lo manifestado sea falaz.