Para un recordman brasileño hay que dejar de pensar en Bolt para poder vencerlo

Jamaica's Usain Bolt races to the gold medal in the men's 200m final at the at the World Athletics Championships at the Bird's Nest stadium in Beijing, Thursday, Aug. 27, 2015.  (AP Photo/Ng Han Guan)
Jamaica's Usain Bolt races to the gold medal in the men's 200m final at the at the World Athletics Championships at the Bird's Nest stadium in Beijing, Thursday, Aug. 27, 2015. (AP Photo/Ng Han Guan)

El ex velocista brasileño Robson Caetano, detentor desde 1988 del récord sudamericano de los 100 metros, afirmó hoy que los corredores del atletismo deben dejar de “endiosar” al jamaiquino Usain Bolt y dedicarse a pensar en cómo vencerlo, para lograr una superación profesional.

“No podemos hacer de la idolatría hacia Bolt una barrera para no ganarle”, dijo en una entrevista con Télam el ex velocista cuyo récord sudamericano de 10 segundos en 100 metros, logrado en el Iberoamericano de México 1988, aún no fue superado.

Caetano, vencedor de dos medallas de bronce olímpicas, en los 200 metros de Seúl 88 y en los 4×100 de relevos en Atlanta 96, va en contra de la corriente dominante en el mundo del atletismo, donde los participantes más jóvenes tienen a Bolt como su referencia, tanto por técnica como por carisma.

“Yo rompería con esa visión de endiosar a Bolt. No se puede endiosar a nadie”, sostuvo Caetano, de 51 años y dedicado, ahora, a la preparación mental de velocistas brasileños.

Al ser consultado sobre que Bolt es tal vez el mayor motivo para que las nuevas generaciones sigan los Juegos de Rio 2016, respondió: “Eso es justo, la gente quiere ir a verlo. Pero como atleta uno debe ganarle. Y antes de preocuparme en ganarle preocuparme por mi, tengo que pensar en vencer mis límites y así venceré a Bolt, no lo admiraré apenas, olvidemos a Bolt y pensemos en ganarle”.

“El atleta muchas veces piensa en el corto plazo, que es el momento de la competición, en ganarle al otro. Cree que con eso ya está. Eso es un objetivo mínimo. Hay que dar lo mejor por uno mismo para después vencer en la competición y no al revés”, sugirió.

Caetano aceptó que el olimpismo brasileño puede ganar entre 20 y 30 medallas en Río 2016 y que los locales llevarán algunas ventajas de los arbitrajes sobre todo cuando se trate de disciplinas con jurados colegiados.

“También dependerá del público, para empujar al atleta, que tenga un aliento extra, como ocurrió con los británicos en Londres 2012. En algunas disciplinas donde existen evaluaciones de jurados por puntaje, ante una duda, alguna indecisión, creo que pueden hacerlo a favor de Brasil”.

Caetano dijo que a los deportistas hay que mantenerlo económicamente pero no darles todo al inicio, sino mostrarles “una luz al final del túnel para que no se relajen” y en ese marco juzgó un ‘absurdo’ que el continúe teniendo la marca sudamericana de los 100 metros.

El secreto del alto rendimiento, según Caetano, “es el click que hay en la cabeza del deportista, una llave que separa el éxito del fracaso”.

“Este click está en al cabeza, la psicología lo mostró, la sociología también. Y el pueblo brasileño, sudamericano, latinoamericano, sufre de este síndrome, el síndrome que impide percibir el orgullo de ser exitoso. Eso se replica en forma injusta porque hay talentos superiores que no logran despegar porque esta llave mental no se activa y les impide reaccionar. Es como les pasaba o les pasa a algunas selecciones de fútbol cuando enfrentaban a Brasil, que entendían como algo natural no ganarle”, analizó.

Caetano tuvo su momento de gloria en Seúl 1988, al quedar tercero y con el bronce detrás del vencedor de los 200 metros, el estadounidense Joe De Loach, y de Carl Lewis, pero para los brasileños, aquel momento era muy amateur en términos financieros.

“El Estado brasileño apoyó muchísimo la política del deporte olímpico en los últimos años. Si hoy yo hiciera eso, estaría millonario. No es por una cuestión de ser mejor o compararse con alguien. Son épocas diferentes, con la divulgación adecuada, la gente no iría a ver apenas a Bolt, iría a ver a un Robson Caetano o a un Carlos Gats en la Argentina, a alguien que represente a su país. No podemos tener un ídolo del otro lado, debemos hacer que el público se identifique con sus atletas nacionales”, completó.