¿Cuáles son los efectos de la tristeza en tu cuerpo?

Aunque nos pueda parecer que la tristeza es la antesala del fin del mundo, lo cierto es que a veces es necesaria y llorar nos ayuda a liberar tensiones

¿Ha habido momentos en los que te has sentido decaído y sufrido un momento de tristeza? ¿Alguna vez has sentido el dolor de ser rechazado? ¿Esa punzada cuando sufres un mal de amor?

Es difícil decidir si la tristeza realmente te hará más fuerte o si terminará debilitándote de manera progresiva.

Lo que sí es cierto es que puede alterar los niveles de estrés en tu cerebro y esto puede llevarte a sufrir muchas enfermedades.

Aquí te explicaremos cuáles son los efectos de la tristeza.

Del cerebro al cuerpo

Cuando te sientes decaído, los circuitos cerebrales del dolor físico y emocional se solapan.

Esto no solo ocurre en las áreas cerebrales relacionadas con el componente puramente afectivo del dolor, sino también en las zonas relacionadas con la percepción somática del mismo.

Pero, ¿por qué ocurre esto? Esto genera un impacto negativo sobre tu cuerpo, sobre todo en el sistema inmunitario que aumentará potencialmente el riesgo de sufrir alguna enfermedad, sobre todo, inflamatoria.

Afecta la percepción de la temperatura
Se ha comprobado que la sensación de tristeza puede aumentar la sensibilidad al frío mientras que la compañía te hace sentir calidez.

Cuando en los experimentos se provoca o invoca una sensación de rechazo y aislamiento, los participantes estiman que la temperatura de la habitación es menor y eligen comer y beber productos calientes.

Esta relación aún va más allá de la simple sensación. La temperatura corporal baja pasado un tiempo experimentado tristeza.

Afecta el apetito

La tristeza también afectará tu apetito, de modo que aumentará el riesgo de que subas de peso y afectará tu presión arterial. El resultado directo es la aparición de la hipertensión y de problemas cardíacos a largo plazo.

Además de lo anterior, disminuye la capacidad de percibir sabores dulces. Esto se debe a que se disminuye el número de receptores que perciben el sabor dulce en la lengua.
Por este motivo, no es raro que al pasar por un momento de tristeza sientas que la comida no tiene sabor.

Aumenta el estrés
La tristeza también afectará la hormona cortisol. Esta es importante en el control de los niveles de azúcar en la sangre, la presión sanguínea y la calidad del sueño.

Todo esto hace que la tristeza sea el estado psicológico más dañino para la salud. Está relacionada con:

  • Cardiopatías
  • Enfermedades pulmonares
  • Enfermedades hepáticas

La depresión, por su parte, puede influir en la aparición del cáncer.

Tanto el estrés como la depresión pueden favorecer la precipitación de una enfermedad y agravarla.

Cuando estás estresado o extremadamente triste, puedes observar cómo nada funciona con regularidad. Tus defensas bajan y el riesgo de caer enfermo aumenta considerablemente.

¿Cuál es la solución? No es el estrés el que causa los problemas del sistema inmunitario, sino la percepción de que no se puede hacer nada para impedirlo.

El cerebro necesita más energía
Suele parecer un poco inusual pensar que el cerebro esté más activo cuando estás triste. Sin embargo, esto pasa porque, durante una época de tristeza, el cerebro trabaja mucho más: se activan más de 70 regiones cerebrales distintas.

¿Cómo es esto? Es sencillo de entender. Mientras estás triste puedes recordar, pensar, sufrir y razonar en busca de soluciones o nuevas alternativas.

Hay quienes, en estas situaciones, apenas duerme.

De ahí que estén activos el hipocampo, la parte frontal del cerebro y los lóbulos temporales. Ten en cuenta que el cerebro utiliza el 20% de toda tu energía pero en las situaciones en que te encuentras triste, trabaja mucho más.

A su vez, se eleva tu necesidad de glucosa para aliemntar el cerebro. Esto provoca que sientas ansiedad por comer cosas dulces.

Desarrollas trastornos
Cuando estás triste, disminuye la serotonina y esta disminución afecta en mediano y largo plazo. Puede llegar a provocar:

  • Depresión
  • Obsesiones compulsivas
  • Arranques violentos

Este neurotransmisor está asociado con tu motivación personal, pero tienes que ser fuerte y encontrar en esos momentos de introspección nuevos recursos con los que salir adelante.

Es muy probable que  en estos momentos visites al médico porque no te sientes bien.

El resultado será que las pruebas médicas muestran que tu salud está perfecta. Y es cierto, físicamente está bien, pero anímicamente, no.

Necesitarás llorar

Llorar quizás te haga sentir mejor. Cuando te sientes triste, tu cerebro acumula demasiada tensión y necesita expulsar esa ansiedad de alguna forma.

El llanto es perfecto para relajarte y liberar todo lo que sientes. Después de hacerlo, empezarás a segregar endorfinas que te harán sentir más relajado.

Por ello, es importante que cuando sientas ganas de llorar, no te resistas. Sácalo y verás como te sentirás liberado.

Algunas personas optan por otras actividades que también ayudan a generar endorfinas, como mantener relaciones sexuales o hacer ejercicio. Estas dos opciones también funcionan y no están mal.

Eso sí, llorar es necesario de vez en cuando.

Los efectos de la tristeza en tu salud pueden ser muy negativos. No siempre puedes sentirte bien pero sí puedes buscar alternativas para aliviar esas tensiones.