Detuvieron a un sospechoso de los ataques en Nueva York y Nueva Jersey

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El Jefe de Policía de Nueva York, James O’Neill, confirmó que un hombre fue detenido este lunes como sospechoso de un ataque con bomba que hirió a 29 personas el sábado en la ciudad y que se llama Ahmad Khan Rahami, un estadounidense de 28 años y de ascendencia afgana. Obama pidió no sucumbir al miedo, tras la creciente ola de ataques.

Policías y agentes del FBI detuvieron este lunes tras una persecución y un tiroteo a un hombre sospechoso de recientes ataques con explosivos en Nueva York y Nueva Jersey, informó la cadena de noticias ABC, que mostró fotos de un hombre ensangrentado mientras era llevado por la policía en Linden, Nueva Jersey.

La ABC dijo que el detenido era Ahmad Khan Rahami, el mismo hombre identificado este lunes por la policía de Nueva York como sospechoso de haber estado detrás del estallido de una bomba que el sábado dejó 29 heridos en el barrio neoyorquino de Chelsea.

El arrestado y dos agentes de policía resultaron heridos en un tiroteo durante la persecución, agregó ABC, que publicó una foto de un hombre de barba parecido al de una foto de Rahami difundida este lunes por las autoridades, tirado sobre la vereda y con las manos esposadas en la espalada, rodeado de policías.

Otra fotografía lo mostró recostado en una camilla, con una herida sangrante en su brazo derecho, mientras era subido a una ambulancia.

La detención se produce horas después de que el FBI emitiera una alerta en la que identificaba a Rahami junto a cuatro fotografías por su posible relación con las explosiones de los últimos dos días y en la que advertía que “puede estar armado y es peligroso”.

El agente especial estadounidense del FBI, William Sweeney, dijo este lunes en conferencia de prensa que “no hay indicios” de la existencia de una célula operativa de extremistas que sea responsable de la explosión de las bombas den Nueva York y Nueva Jersey.

La policía de Nueva York cree que Rahami es el hombre que aparece en videos grabados por cámaras de seguridad en la calle 23, donde el sábado estalló un artefacto, y en la calle 27, donde poco después se localizó otro artefacto que no llegó a detonar.

Las autoridades en Nueva Jersey también creen que podría estar vinculado con la explosión de un artefacto en la mañana del sábado en la localidad de Seaside Park, antes del inicio de una carrera en la que iban a participar unas 5.000 personas.

El alcalde de Elizabeth, Chris Bollwage, dijo que agentes del FBI y de la policía del estado de Nueva Jersey estaban realizando a primera hora de este lunes un registro en un local comercial de esa ciudad, posiblemente en conexión con estos hechos, informó la agencia de noticias EFE.

En tanto que las autoridades de Nueva York tienen todas las razones para creer que la explosión de la bomba del sábado fue un “acto de terrorismo”, de modo que durante toda la semana habrá controles de seguridad reforzados, con perros y registros en el transporte y en otros lugares públicos, informó el alcalde neoyorquino Bill de Blasio.

La prensa estadounidense, en tanto, informó que las autoridades detuvieron el domingo por la noche a cinco personas que viajaban en un automóvil en una autopista del distrito de Nueva York, posiblemente relacionadas con Rahami.

El domingo, la milicia radical Estado Islámico (EI) reivindicó el ataque en el que un hombre acuchilló e hirió a ocho personas en un centro comercial del estado norteamericano de Minnesota, en el norte del país, y que integra la cadena de ataques de este fin de semana en territorio estadounidense.

Las autoridades no difundieron la identidad del atacante, pero el diario St. Cloud Times, de la ciudad de St. Cloud, lo individualizó como Dahir Adan, estadounidense de origen somalí que estudiaba en la universidad local y trabajaba como guardia de seguridad.

El agresor murió a manos de los policías que llegaron al lugar y, según relataron testigos, antes de acuchillar a cada una de sus víctimas les preguntaba si eran musulmanas, afirmó el jefe de la fuerza local, Blair Anderson, en conferencia de prensa.

El atacante entró al centro comercial vestido con el uniforme de una empresa de seguridad privada y tras acuchillar a ocho personas, fue acribillado por un policía de otro distrito que se encontraba allí de civil.
De los ocho heridos, sólo uno debió ser internado en el hospital más cercano.

Anderson eludió hablar de terrorismo o de posibles vínculos con milicias u organizaciones islamistas internacionales. “Vamos a ser diligentes y llegar al fondo de esto”, aclaró.

El ataque en la pequeña localidad de St. Cloud, a unos 100 kilómetros al noroeste de Minneapolis, la principal ciudad de Minnesota, pasó relativamente inadvertido para la prensa nacional e internacional, hasta que la agencia de noticias vinculada al EI, Amaq, informó que el atacante era “un soldado del califato”, como suele llamar a los milicianos de ese grupo.

Según la agencia, el hombre lanzó ese ataque en el centro comercial “en respuesta a las llamadas a atentar contra los ciudadanos de los países pertenecientes a la coalición cruzada”, en referencia a la coalición internacional que desde hace dos años bombardea desde el aire y ayuda desde la tierra a combatir el EI en Siria e Irak, los dos bastiones de la milicia.

Como en otros casos, nada indica que el atacante tenga o haya tenido contacto efectivo o apoyo logístico y mucho menos entrenamiento o adoctrinamiento real de la milicia que nació y se hizo fuerte en Medio Oriente.