Cumbre de gobernadores para fijar topes a la paritaria docente

A falta de una discusión nacional, los mandatarios analizarán el techo del 17 por ciento sugerido por la Casa Rosada. Lifschitz no confirmó su asistencia.

La mayoría de los gobernadores del país se reunirán hoy en el centro porteño para definir una estrategia de cara a las paritarias docentes y de los estatales, con un posible techo en torno al 17 por ciento. Si bien la convocatoria de los mandatarios del PJ era a las 10 en el Hotel Savoy, a metros del Congreso, la amenaza de una protesta docente motivó el cambio de sede del cónclave, y fue convocado para las 15 en el Consejo Federal de Inversiones. El plan consistía en reunir, primero, a los gobernadores del peronismo, motorizados por el salteño Juan Manuel Urtubey, para luego sumarse a otro mitín con mandatarios no peronistas como el rionegrino Alberto Weretilneck y el santafesino Miguel Lifschitz.

Anoche, al cierre de esta edición, desde la Casa Gris no confirmaron la presencia del gobernador en estos encuentros.

En parte porque las áreas de protocolo estaban pendientes de la agenda del presidente Mauricio Macri, quien hoy visitará las zonas más afectadas de la provincia por las últimas las inundaciones, donde además supervisará la distribución de la asistencia

Además, en el entorno del gobernador de Santa Fe desconocían qué nivel de asistencia iba a tener el cónclave, el perfil del encuentro y el tenor de las posibles resoluciones. Estas incertidumbres también contribuyeron a que Lifschitz pusiera en duda su asistencia a la reunión con sus colegas de todo el país.

De la reunión no formarán parte autoridades del gobierno nacional ni del Ministerio de Educación. Fuentes de Presidencia apuntaron que se trata de una iniciativa “autogestionada” por los mandatarios provinciales.

Sin embargo, en la Casa Rosada ven con buenos ojos la movida ya que libera al gobierno nacional del gasto político de cerrar una paritaria testigo. Y al mismo tiempo traslada a las provincias el costo de acordar en base a sus propios recursos.

El gobernador de Río Negro, Alberto Wereltineck, confirmó que la negociación salarial con los docentes será uno de los temas de la agenda, al advertir que “el hecho de que no haya una paritaria nacional puede llevar a una medida de fuerza” por parte de los gremios, aunque admitió que “los que definimos cuánto podemos pagar somos las provincias”.

Luego, el mandatario patagónico agregó: “Defendemos la autonomía de las provincias en el sentido de definir cada una hasta dónde puede pagar” los incrementos salariales.

En este marco, explicó que, anteriormente, el gobierno nacional, al fijar el básico docente, definía el salario mínimo de los maestros, pero este año “al no haber un porcentaje nacional, lo fijan las provincias”.

Por su parte, el gobernador de Chaco, Domingo Peppo, anticipó que también se abordará “el sector público en general” y se tocarán aspectos de la coparticipación federal, la cuestión tributaria y la asignación de recursos “que se está haciendo a determinadas provincias”, en lo que estimó que “hay un poco de desigualdad”.

No obstante, admitió que el “tema docente sobresale” porque “el meollo es lograr reformas en el financiamiento educativo”. Y consideró que la estrategia del gobierno nacional de desentenderse de la paritaria nacional, fijando el 20 por ciento por encima del mínimo como pauta de referencia para los salarios docentes, “va a ser un tema que vamos a tener que charlar”.

Peppo estimó que deben discutirse “al menos regionalmente” parámetros “para no generar situaciones que perjudiquen de última a los chicos, que no puedan empezar las clases”.

La posibilidad de que los mandatarios compartieran una reunión con autoridades de la Casa Rosada generó confusión durante las últimas horas y llevó a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, a confirmar en un primer momento su presencia en el encuentro.

“Vamos a ir todos porque no es una discusión partidaria sino que nos afecta a todos”, argumentó, aunque luego desde su entorno desestimaron su participación en el cónclave.

En diciembre, Vidal acordó con los estatales bonaerenses un aumento salarial por quince meses, con un 18 por ciento de suba de sueldos para todo 2017, con la posibilidad de reabrir la negociación si la inflación fuera mayor.