Lasso: “Correa va a seguir siendo popular, pero en los juzgados”

El candidato opositor, favorito a ganar la segunda vuelta el 2 de abril en Ecuador, critica al gobierno y anuncia un plan liberal si es presidente

Si las matemáticas no fallan, el ex banquero liberal Guillermo Lasso, de 61 años, tiene serias probabilidades de convertirse en el próximo presidente de los ecuatorianos en el ballottage, el próximo 2 de abril.

Aunque en la primera vuelta, el 19 de febrero, logró apenas el 28,09% de los votos, los analistas indican que, si no hay sorpresas, a él le será más sencillo sumar adhesiones que al oficialista Lenín Moreno, que obtuvo el 39,36%. El propio presidente Rafael Correa no descartó la posibilidad de una derrota de su partido, Alianza País, y predijo que en ese caso los vencedores “en un año estarán pidiendo elecciones anticipadas”. En una entrevista telefónica con LA NACION, Lasso se refirió a cuáles son sus propuestas de cambio y a lo que él considera “lo mejor” y “lo peor” de una década de gobierno de Correa.

-Correa dijo que si gana usted el 2 de abril, sus propuestas van a hacer quebrar el país. ¿Qué piensa de esas declaraciones?

-En primer lugar, él está reconociendo que habrá una derrota. Además, demuestra la mala fe, porque cualquier ciudadano desea el éxito para el futuro de los ecuatorianos, más allá del resultado electoral. Y Correa desea el fracaso. Por lo tanto, es una declaración que muestra su desprecio por el futuro del país.

-¿Y cuáles son sus principales propuestas?

-Lo que nosotros queremos es llevar a cabo el cambio al que aspira más del 60% de los ecuatorianos que no votó por el oficialismo, y que implica una transformación en lo institucional, en lo económico y el fortalecimiento de los programas sociales. Dejar atrás el modelo de la dictadura de un partido político y tener una economía libre que promueva la inversión local e internacional para generar un millón de empleos en cuatro años de gobierno. En lo social, queremos mantener la gratuidad en la educación y la salud fortaleciendo la calidad de estos servicios públicos.

-¿Qué fue lo mejor y lo peor de estos diez años de Correa?

-Lo mejor son las obras de infraestructura, con las carreteras que logró remodelar. Y lo peor es el debilitamiento de la institucionalidad, que dejó paso a este modelo de la dictadura de un partido que restringió las libertades en Ecuador.

-En este sentido, ¿qué piensa hacer respecto de la ley de comunicación?

-Ése es un ejemplo de lo peor del “correísmo”, que está coartando la libertad de expresión en nuestro país. Mi propuesta es la derogación de esa ley. En Ecuador tenemos que volver a contar con una prensa libre, que la gente pueda perder el miedo a decir su opinión y a que el gobierno nos persiga.

-¿Y tendrán suficientes bancas en la Asamblea para hacer todos esos cambios?

-La oposición en general logró muy buenos resultados en las elecciones. Ya no habrá más hegemonía de un solo partido en la Legislatura y partimos de la base de que aún en el correísmo hay gente de buena fe que pondrá el interés de los ecuatorianos por sobre los de su caudillo.

-Muchos hacen un paralelo entre la transición Kirchner-Macri con la que podría haber entre Correa y usted…

-Son realidades distintas. En Ecuador los servicios públicos, como la energía eléctrica, hoy son caros. No existe un subsidio. Además tenemos un exceso de impuestos. Hubo más de 30 reformas tributarias en los últimos diez años. Por lo tanto, lo que el Estado debe hacer acá es reducir tarifas de determinados servicios públicos y eliminar el exceso de impuestos, lo que va en una vía totalmente diferente de la Argentina de Macri.

-¿Y ve algún parecido en lo institucional?

-Ecuador tiene problemas más serios, tanto en la Justicia, totalmente dependiente del control político, como en la ley de comunicación, que restringe la libertad de expresión. Así que no creo tampoco que se pueda hacer un paralelismo.

-¿Qué rol ve para Correa en el futuro? Sin duda es hoy la figura más popular de la política ecuatoriana.

-Creo que efectivamente va a seguir siendo una persona muy popular… pero en los juzgados de Ecuador. Va a tener que dedicar su tiempo a atender los juicios que muy seguramente se le van a plantear una vez que el gobierno pueda abrir todas las fuentes de información para que actúe la justicia.

-Con Correa en Ecuador, Chávez en Venezuela, Morales en Bolivia y Kirchner en la Argentina, se generó una alianza regional de centroizquierda. ¿Cree que ahora se podrá reeditar esa relación con los gobiernos de centroderecha?

-Nuestra propuesta es muy clara. Introducir a Ecuador en la Alianza del Pacífico, que generó prosperidad para Chile, Colombia, Perú y México. Hacia allá es adonde queremos llevar a Ecuador para evitar que nuestro país llegue al escenario de Venezuela.

-¿Cómo le gustaría ser recordado en caso de que finalmente llegara a la presidencia?

-Como un demócrata que recuperó la libertad para los ecuatorianos, que creó las condiciones para que podamos vivir en libertad con nuestras diferencias. Soy un demócrata que cree en la libertad.