El fenómeno de El Niño podría volver este año con mayor intensidad

Científicos de los Estados Unidos no descartan la posibilidad de que El Niño pueda regresar este año y explicaron que si bien las condiciones por el momento son neutrales, hay un 50 por ciento de probabilidades que el fenómeno se repita

Casi un año después de que se registró en el mundo uno de los fenómenos más fuertes de El Niño, los meteorólogos no descartan la posibilidad que pueda regresar esta temporada con mayor intensidad.

Los especialista no saben a ciencia cierta qué tan agresivo puede llegar a ser el próximo Niño pero consideran que hasta el más leve podría afectar de manera considerable los patrones climáticos a nivel mundial. Entre las posibles consecuencias, ante una inminente llegada, se cree que podría generar condiciones más húmedas en el sur de EE.UU. y sequía en América del Sur, África y Asia, según indica un informe del New York Times que también destaca que el fenómeno podría influir en las temperaturas mundiales que ya están aumentando por las emisiones de gases de efecto invernadero.

Los científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos explicaron que las condiciones para esta temporada son neutrales, con temperaturas normales en la superficie del mar. Pero que hay un 50 por ciento de probabilidades de un nuevo Niño en la segunda mitad del año. Según el director del centro de estudios, Mike Halpert, esos pronósticos están basados en modelos computacionales del clima mundial pero que están en oposición a las condiciones que observaban los meteorólogos.

“Si observas el estado actual del océano y la atmósfera no se parece a lo que normalmente esperamos ver cuando se acerca El Niño, pero ésto nos ha confundido un poco”, dijo Halpert y agregó: “La fuerza de El Niño está relacionada con la magnitud de los cambios en las temperaturas del agua por lo que es demasiado pronto para decir cómo resultaría este nuevo fenómeno, si es que ocurre. Aunque la historia nos diría que no veríamos dos eventos fuertes en un período de tres años”.

Los patrones recurrentes y los pronósticos pueden ayudar a los gobiernos a organizarse con políticas preventivas, al respecto el investigador Dan Osgood del instituto de la Universidad de Columbia consideró que la experiencia del último El Niño que fue tan fuerte mostró la efectividad de la planificación. “Una de las cosas más interesantes que resultaron del ciclo pasado es que la gente estaba enfocada en predecir lo que podía suceder” y en relación a próximos sucesos dijo que: “Se trata de organizarse para que no nos encuentre desprevenidos”.

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