Otro audio del ministro Sain contra los santafesinos



En las últimas horas se viralizó un nuevo audio del ministro de Seguridad Provincial. En el mismo, además de hacer referencia la forma de trabajar de los policías de la provincia también manifiesta «Si Dios atendiese en Santa Fe estamos hundidos todos».

Santa Fe se convirtió en una de las provincias más inseguras del país, solo detrás de Buenos Aires en cuanto a índices de homicidios. Solo en el departamento La Capital los asesinatos en lo que va de este año alcanzan las 22 muertes.

Los vecinos, cansados de la ola de violencia, la semana pasada en una reunión de la Red de Vecinales manifestaron que ya piensan en armarse ante la falta de medidas de protección y prevención del delito  por parte del ministerio de Seguridad de la provincia.

En ese contexto de inseguridad y actividad criminal sin control, se viralizó un audio de Marcelo Sain, ministro de Omar Perotti desde el inicio de su gestión, en el que se dirige con desprecio hacia los santafesinos.

«Y son… son unos negros pueblerinos. Les chupa un huevo lo que yo digo. Hacen lo que se les antoja (…). A las dos de la tarde están todos en la casa. Eso es lo que yo pienso de todos ustedes. Es la visión santafesina, pueblerina. Gracias a Dios que Dios atiende en la Capital Federal. Porque sino este país sería Uganda, hermano. Porque si Dios atendiese en Santa Fe estamos hundidos todos», dice el ministro de Seguridad en el audio.

No es la primera vez que se lo escucha a Sain hablar de esta forma hacia las fuerzas de seguridad y a los santafesinos en general. Hace un año había declarado en una entrevista en Crónica TV que vivía en Buenos Aires porque si se queda en Santa Fe «lo cagan a tiros».

No aclares que oscureces

Posteriormente, a través de su cuenta de Twitter, Sain dijo que el audio tiene más de un año y medio y que fue dirigido a un jefe de la fuerza con quien estaba discutiendo.

Reconoció haberse excedido por su vehemencia a la hora de expresarse, pero que el mensaje no estaba dirigido a los policías en general, sino a una persona en particular que “no trabajaba”.