Tuvo respaldo la propuesta de productores agropecuarios para recuperar Vicentin



Propuesta de capitalización de deudas y rescate de la firma en manos de sus acreedores.

Los bancos Nación, Ciudad, Provincia y BICE, acreedores de Vicentin, respaldarán la iniciativa de productores y cooperativas para rescatar la firma previo desplazamiento de la conducción nombrada por los accionistas.

El conjunto de los bancos públicos que resultaron afectados por la cesación de págos y posterior presentación en convocatoria de la empresa cerealera Vicentin, entre diciembre de 2019 y febrero de 2020, expresaron su apoyo a la iniciativa de productores, acopiadores y cooperativas damnificados para recuperar la empresa. El mecanismo consistiría en capitalizar sus acreencias y reclamar el desplazamiento de los accionistas actuales de la dirección de la compañía, para intentar una reactivación de la firma bajo la dirección de los propios acreedores, con aporte de granos de los involucrados, respaldo financiero de la banca oficial y respaldo político de los gobiernos de la Nación y de la provincia de Santa Fe.

«Los bancos públicos nacionales afectados por el concurso de Vicentín consideramos muy positiva la iniciativa presentada por los propios productores, cooperativas y acopiadores damnificados”, resumió Eduardo Hecker, presidente del Banco Nación, y planteó que la propuesta permitirá recuperar la cerealera santafesina y reducir la millonaria deuda que ese grupo empresario mantiene con las entidades bancarias y el resto de los acreedores. 

 

Además del Banco Nación, son acreedores de Vicentin en el concurso otras tres entidades financieras públicas: el Provincia, el Ciudad y el BICE (Banco de Intercambio y Comercio Exterior). En un encuentro en el que participaron diversos referentes de la banca pública, los mencionados compartieron el planteo del Banco Nación y el objetivo de recuperar los créditos adeudados, además de la reactivación de la actividad productiva del complejo Vicentin. Ka cerealera santafesina es deudora de las entidades mencionadas por un monto global que representa aproximadamente una tercera parte de la deuda total en el concurso.

La iniciativa para reactivar la planta a través del manejo de sus acreedores se presentó el 25 de febrero y fue suscropta por más de 70 firmas agrícolas de la provincia de Santa Fe, con acreencias por más de 120 millones de dólares. Al listado original de empresas comercializadoras y productoras se sumaron luego acopiadores, cooperativas y operadores de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Hecker destacó la propuesta de los acreedores granarios y enfatizó que “se basa en tres pilares fundamentales: el reconocimiento de las deudas para todos los actores involucrados; la separación en la gestión de la empresa de quienes la condujeron al default y la participación, junto a los productores, del Estado provincial y nacional en la búsqueda de una solución sustentable en el tiempo y que permita la recuperación de la producción y los puestos de trabajo” .

“Desde ya, es solo un puntapié inicial y hay que trabajar en los puntos específicos de la propuesta”, remarcó, y anticipó que el Banco Nación estaría dispuesto a financiar a los productores originadores –como de hecho lo viene haciendo en algunos casos– si avanza esa iniciativa. 

Los principales puntos de la propuesta que, para los productores originadores, representa la “única alternativa” para volver a poner en marcha a Vicentín, son los siguientes: 

* Capitalizar gran parte de las acreencias que generará la perdida de participación de los accionistas actuales. 

* Planes de pagos, a quienes no capitalicen, con quitas y/o espera. 

* Acuerdos con acreedores de granos para asegurar el abastecimiento. 

* Acuerdos con acreedores financieros para asegurar el capital de trabajo. 

* Separar de las decisiones y la gestión a los actuales directores y accionistas. 

Para que la iniciativa llegue a cumplir su objetivo, sus propios impulsores señalaron la importancia de que una parte significativa de los acreedores capitalicen sus deudas y se comprometan a aportar granos y capital de trabajo. «En la situación existente, es económicamente inviable que un nuevo accionista aporte el capital de trabajo necesario para la puesta en marcha de la compañía y, además, para cancelar pasivo», advirtieron.