Alberto Fernández piensa en un «gabinete reforzado» para salir de la crisis



Tras la tensión de este jueves, las negociaciones en el Gobierno comenzaron en la madrugada. Sin ruptura, ahora buscan dejar atrás las peleas. «Voy a ordenar el gabinete y terminar esta discusión», afirmó el Presidente.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner llegaron a un punto de tensión máximo este jueves. Ninguno está dispuesto a romper la alianza y por eso los dirigentes, sumados a Sergio Massa comenzaron en la madrugada a tender puentes de negociación. Un gabinete con volumen y reforzado es la primera salida que empiece a dejar atrás la crisis generada tras la derrota del 12 de septiembre.

“Se va a ordenar”, coinciden desde el kirchnerismo, el massismo y el albertismo. El oficialismo buscará comenzar a dejar a tras a partir de hoy la mayor disputa interna que se trasladó al seno de un gobierno que lleva 96 horas paralizado.

 

La salida ya no depende solo de Alberto Fernández. Este viernes, el Presidente aseguró que tiene “bastante avanzado» el nuevo equipo de ministros. «Voy a ordenar el gabinete y terminar esta discusión”, anticipó.

El futuro del gabinete nacional

Sin embargo, la renovación del gobierno va más allá del Presidente. Los principales socios de la alianza buscan acordar nombres que signifiquen mucho más que un cambio de nombres. Por eso las conversaciones comenzaron en la madrugada del viernes y continuarán durante las próximas horas.

La idea es, como primera señal de salida, que el Frente de Todos pueda mostrar fortaleza más allá de la figura del Presidente y de la Vicepresidenta, cuyo vínculo tardará mucho más en recomponerse.

 

El Presidente ya había tomado la decisión de correr al ministro del Interior «Wado» De Pedro y era el primer anuncio que iba a hacer ayer hasta minutos antes de que Cristina Kirchner haga pública la carta en la que critica a Alberto Fernández, a la gestión y la falta de movimientos después de la derrota.

Es difícil imaginarse que De Pedro se mantenga en un cargo clave para Fernández en el vínculo con los gobernadores después de ser quien encabece la ola de cartas de renuncias a disposición que abrió la crisis interna. El kirchnerismo está dispuesto a defenderlo pero también será difícil si el Presidente entrega al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Sergio Massa, quien actúa como uno de los moderadores junto al diputado Máximo Kirchner y al ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, no se sumaría al gobierno.