Se cumplen dos años del asesinato de Fernando Baez Sosa.



El jucio comenzara en Enero del 2023, el abogado de los ocho rugbiers, Hugo Tomei,  denunciará irregularidades en la investigación.

Se van a cumplir dos años del crimen de Fernando Báez Sosa, el adolescente de 18 años que se encontraba de vacaciones y fue asesinado por una patota de rugbiers a la salida de un boliche bailable en Villa Gesell.

Los padres de Fernando, quien fue victima de un brutal ataque a golpes que terminó con su vida, esperan que los rugbiers sean condenados a cadena perpetua. La defensa de los acusados por “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas” intentará buscar la libertad de los jóvenes al denunciar que hubo irregularidades en la investigación.

Los papás de Fernando, Silvino Báez y Graciela Sosa, van a volver al lugar del crimen esperando encontrar la fuerza necesaria para enfrentar el juicio oral que está previsto para el 2 de enero de 2023.

Silvino Báez y Graciela Sosa, junto a familiares y la novia de Fernando.

Fernando, que tenía 18 años cuando le quitaron la vida, había viajado a Villa Gesell para vacacionar junto a sus amigos. El día del crimen habían ido a bailar al boliche Le Brique, un boliche bailable ubicado en Avenida 3 y Paseo 102, donde hubo una pelea con los que luego serían acusados de asesinarlo, por un trago de alcohol que había derramado. Esto desencadeno en una pela, motivo por el cual todos fueron sacados del boliche por los patovicas. En la vía publica los rugbiers atacaron a Fernando Báez Sosa con golpes de puño y patadas, aun cuando se encontraba inconsciente, tendido sobre el piso.

La elevación a juicio fue ordenada  por el juez de Garantías 6 de Gesell, David Mancinelli, y confirmada por la Cámara de Apelación y Garantías de Dolores. Máximo Thomsen (21), Ciro Pertossi (21), Luciano Pertossi (19), Lucas Pertossi (22), Enzo Comelli (21), Matías Benicelli (21), Blas Cinalli (20) y Ayrton Viollaz (22) enfrentaran el proceso oral. 

Los ocho rugbiers se encuentran cumpliendo prisión preventiva en la Alcaidía 3 del penal de Melchor Romero en La Plata. Fueron imputados por el delito de «homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas».

El momento donde los rugbiers eran detenidos.

El abogado de los procesados, Hugo Tomei, mencionó que su estrategia será voltear el caso al indicar que en la investigación hubo irregularidades. Argumentará que los fiscales Verónica Zamboni y Walter Mercuri nunca les informaron a los rugbiers de qué se los acusaba a cada uno y  esto les impidió ejercer su derecho de defensa.