|
Fue cuando trabajaba en un domicilio particular
por un caso de violencia familiar.
Sufrió graves lesiones
y podría quedar con secuelas físicas.
Después de ser intervenida quirúrgicamente
hablamos largamente con ella
en la tarde de Radio General Obligado,
donde cuestionó duramente
la indiferencia policial y la impunidad judicial.
Reacciones en solidaridad y el deseo de que se produzcan cambios.
LA SALUD
Marianela Tourn sufrió fracturas múltiples y expuestas
en una mano, con importante pérdida de sustancias blandas. Fue intervenida quirurgicamente y le colocaron "dos
tutores, dos clavijas" y trataron de salvarle un tendón seriamente comprometido. Además tuvieron que practicarle varios puntos de sutura en la cabeza y en uno de sus brazos. Tiene también una "contusión importante en la zona lumbar", todo esto según nos explicó el Dr Mauricio Vela, quien acompañaba a la paciente en el hospital de Reconquista, donde la visitamos en la tarde del miércoles.
Marianela sabe que salvó su vida porque con un maletín se cubrió el cráneo. "Pudo ser fatal".
¿SECUELAS?
Si volverá a controlar normalmente los dedos gravemente dañados y si recuperará la sensibilidad aún no se puede asegurar, avisó el médico, preocupado por la pérdida de "partes blandas".
De todas maneras habrá que hacer injertos y esperar.
LO QUE NOS DIJO MARIANELA
“Acá estoy, enyesada,
golpeada, suturada, pero bien anímicamente”. Así respondió la asistente social a la consulta que le hicimos en vivo durante la tarde de AM 1440.
"Uno trata de
poner lo mejor en su trabajo, acompañar a las personas en sus problemas, pero generalmente existen riesgos de este tipo", explicó.
Marianela contó
que en este caso de violencia familiar, ella interviene desde hace tres meses cuando
una mujer de Tacuarendí se acercó al centro de salud y le pidió su mediación por los golpes de
su marido.
Alfredo Brac es un comerciante de Tacuarendí que tiene una larga historia de acusaciones por ser golpeador en perjuicio de su familia.
Van 12 años de impunidad y al menos 5 denuncias penales, contó la profesional.
OTRA PALIZA Y FUGA DEL HOGAR
Una noche,
tras "una tremenda golpiza", Gladis huyó de su casa hacia Villa Ocampo para refugiarse y pedir ayuda. Harta de la indiferencia judicial y policial, tomó la decisión de ser ella quien abandone el hogar y así lo hizo con su nena de 3 años con la que se fue a Rosario. Sentía que su vida corría peligro. Las nenas de 10 y 11 años quedaron con el Papá.
REGRESO MOMENTÁNEO
Luego de meses sin pasarle
ayuda económica Gladis regresó a Tacuarendí y en la mañana del martes 5 de mayo de 2009 hablaron. "El le dijo
que no le daría nada por haberse ido de su casa".
La nena de
10 años comunicó que "quiere ir a vivir con la mamá porque el papá tiene nueva pareja y se viven
situaciones obscenas".
REUNIÓN CON LA FAMILIA Y DESCONTROL
En la
tarde del martes se acordó una reunión familiar en la casa de Brac con la presencia de la asistente social y otros profesionales del centro de salud.
Recordó la asistente social que cuando se le comunicó a Brac que la nena de 10 años iría a vivir con su Mamá, éste dijo que lo permitiría "recién en las vacaciones de julio".
"Se mostraba
tranquilo, fumando, sentado, hasta que se paró, agarró un hierro de metro y medio y atacó".
EL ATAQUE
Marianela nos contó que al ver que Brac, "que es un hombre alto y violento" se
aproximaba con el hierro en mano, todos salieron corriendo hacia la calle pero alcanzó a ella con un certero golpe y la tumbó. Y siguió pegándole en el piso, golpe tras golpe con el hierro de metro y medio.
Ella recuerda que con el
maletín se cubrió "porque sino me parte la cabeza al medio". No se la partió pero se la cortó y destruyó dedos hasta ver los huesos afuera y golpes y cortes por varias partes.
Dice que Brac le pegaba y
no decía nada. "Solo pegaba".
-"Para tarado!!! Pará tarado!!!", recuerda que le gritaban los testigos de la paliza, entre los que estaban miembros del equipo de salud, familiares de la mujer y amigos. Eran las
16,30 horas del martes 5 de mayo de 2009.
No es todo. Avisó que su próxima victima
seria su cuñada, que vive frente a su casa.
IMPOTENCIA Y PRECARIEDAD
Marianela habló de la “impotencia
y precariedad de condiciones de trabajo, con autoridades ausentes, el
desinterés de la policía que nos mandó a hacer la denuncia a Villa Ocampo, el
médico policial que quería que herida, golpeada, toda ensangrentada por los cortes y
quebrada vaya a verlo a su consultorio".
Finalmente en la noche del martes le
hicieron la intervención quirúrgica y le tomaron la denuncia.
"Brac ya
tiene 5 denuncias anteriores y nunca se hizo nada, la policía siempre ausente”, reprochó, a la vez que repitió críticas a la policía por la indiferencia frente al problema, lo que considera "habitual y no solo en Tacuarendí".
"Nadie da
respuesta y uno pone la cara para encontrarse solo frente a situaciones
denigrante, mientras que la ex mujer
de Brac se tiene que ir a Rosario porque él la amenazó que si sale la mata. Y amenazó de muerte a unas 15 personas", añadió la asistente social, indignada por tantos años de impunidad.
¿Por qué no fueron a la casa de Brac con policías?
Marianela
dijo que para proceder a la reunión familiar no pidió apoyo de la policía porque ya le habían dicho hace dos
meses que no se iban a meter. En lugar de actuar, dice que los policías argumentan que Tacuarendí es complicado y le aconsejan que debe
escuchar todas las campanas. Le dan vueltas, no se quieren comprometer con el problema de la violencia familiar “…y tengo que ir sola”, se lamentó.
Pero los policías de ese pueblo del Nodo Reconquista no son la excepción. Reveló que "es habitual
la indiferencia policial en los casos de violencia familiar. Tratan de evitar
el papeleo".
“Ojala que
esto sirva para que cada uno se haga cargo de lo que le toca”, dijo la asistente social, todavía con ganas de repartir enseñanzas.
"Patadas en
el estómago, nariz sangrante, cortes, ahorcamiento y otras consecuencias sufre
esa mujer que no quiso esperar salir muerta de su casa. Se cansó y se fue. Cinco
denuncias y nadie hizo nada.
¿necesitan
que alguien muera para hacer algo?, se preguntó Marianela, quien no piensa
volver “porque estoy amenazada de muerte”.
DESPROTEGIDA
La asistente social no tiene "ni
cobertura social, ni seguro", ya que es parte de un programa
de médicos comunitarios con una beca con fondos de la nación, a cambio de $2.000.- por
mes.
SOLIDARIDAD
Mientras Marianela nos contaba su caso en la tarde de Radio General Obligado, se comunicó su colega Mario Torresán, quien envió la solidaridad del Instituto
Juan XXIII.
También llamó a la radio y salió al aire el Profesor Pablo Pila, quien prometió ir esa misma noche al Instituto donde alguna vez fue el director para hablar con quien hoy ocupa ese cargo y acordar hacer "un acto solidario, no solo protocolar y académco
para la foto, sino un movimiento que proteja a estos trabajadores sociales que
salen a trabajar indefensos".
"Un
caso de tamaña gravedad debe llamarnos a la reflexión”, dijo el ex director
del Instituto Juan XXIII, donde se forman los asistentes sociales de la región, de quien “me lamento que estén sometidos a estas
condiciones de trabajo y de trato”.
"Hay que
llamar la atención acerca de esta profesión sometida a este tipo de cosas", sugirió. "Marianela es
un exponente del problema".
MÁS SOLIDARIDAD
El Colegio Profesional de Asistentes
Sociales de la Provincia de Santa Fe 1º
Circunscripción -
Delegación Zona Norte de la ciudad de Reconquista, emitió un comunicado en el que "quiere expresar la
solidaridad a la colega Marianela Tourn y a sus familiares, por el abominable
hecho acontecido sobre su persona, haciendo ejercicio de su profesión".
"Queremos no solo repudiar este
suceso, sino llamar a la reflexión sobre la exposición a la que estamos sujetos
los que intervenimos en problemáticas sociales de gran complejidad y cuando no
solo es suficiente la profesionalización de nuestras prácticas, sino las
condiciones de precariedad laboral, y la falta en la toma de decisiones
políticas y jurídicas de quienes deben operar ante estas problemáticas de alto
riesgo.
La pregunta quién se hace cargo de
lo que ocurrió y de lo que hubiera podido ocurrir en el peor de los casos, debe
tener una respuesta y no quedar en una
anécdota nefasta de quiénes en la cotidianeidad de nuestro ámbito laboral,
asumimos esta realidad.
Solicitamos que este hecho, no quede
impune, por la dignidad de nuestra colega y por la dignidad que como sociedad
debemos empezar a interpelarnos".
Firman el comunicado de prensa, "Miembros
Delegación Zona Norte Reconquista".
|