La autopsia a Gladis Furrer se realizará en Vera porque el único médico forense de Reconquista está de vacaciones

En la mañana del sábado 17 de enero de 2026 fue hallado el cuerpo sin vida de Gladis Lilian María Furrer, de 62 años, en un espacio verde ubicado sobre calle Chacabuco al 2100 de Reconquista, lindante con la parte trasera del predio de la Estación Chapero de la Empresa Provincial de la Energía (EPE).

Gladys estaba desaparecida desde el martes 13. La denuncia por su paradero había sido radicada al día siguiente por su hija, Marisa Ojeda, quien informó que su madre había salido a las 13:00 de su casa en su bicicleta negra rumbo a su trabajo, pero nunca regresó.

Su cuerpo apareció en ese baldío con malezas altas, debajo de un árbol y a unos 200 metros de su vivienda (vivía en Barrio América). Junto a ella estaban la bicicleta, tres trinchetas, una navaja y un destornillador. Presentaba múltiples lesiones compatibles con esos elementos, y se encontraba en avanzado estado de descomposición, sin rasgos faciales visibles debido a la acción de fauna propia de zonas de pastizales.

El hallazgo lo realizó un albañil que trabajaba en las inmediaciones y que ingresó al lugar para hacer sus necesidades. Avisó de inmediato a la Policía, que comenzó con las diligencias de rigor.

En el sitio trabajaron efectivos policiales, incluido el médico Martín Salinas, y bomberos zapadores de Vera, quienes trasladaron el cuerpo a la morgue judicial de esa ciudad. La de Reconquista continúa inactiva porque su único forense, el Dr. Horacio Goldaráz, sigue de vacaciones.

La investigación está a cargo de la fiscal de turno, Georgina Díaz, quien deberá establecer si se trató de un suicidio o de una acción criminal. Aunque las primeras observaciones no indican elementos de sospecha, se aplica el protocolo de femicidio, como corresponde en estos casos, para descartar cualquier delito.

De todas maneras, se sospecha que podría haber sido suicidio porque la familia declaró que estaba «deprimida».

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