Aníbal Fernández junto a Marcelo Sain por el crimen organizado



El ministro de Seguridad prepara un nuevo plan para el empleo de las fuerzas federales en Santa Fe.

Aníbal Fernández, flamante Ministro de Seguridad nacional, se reunió este jueves con el ex titular de senda cartera provincial, Marcelo Sain. El encuentro se produjo días después de haber mantenido un diálogo con Omar Perotti, donde congeniaron trabajar en conjunto para combatir con el crimen organizado en Santa Fe.

“El déficit que teníamos es Rosario era la coordinación del trabajo de seguridad, con la llegada de Aníbal Fernández ahora hay una conducción política de las fuerzas federales y no solo buenas intenciones”, comentó el exministro santafesino que a cargo del Organismo de Investigaciones, que depende del Ministerio Público de la Acusación.

Sain y Fernández tienen una larga relación y ese conocimiento mutuo permitió que la dinámica del encuentro en el Ministerio de Seguridad de la Nación no tuviese obstáculos protocolares. Quienes participaron de la reunión afirman que Sain expuso un crudo análisis de la situación en Rosario.

“Tenemos una vieja y afectuosa relación con el ministro Fernández desde que Néstor Kirchner me encargó la creación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria”, aclaró Sain tras el contacto con el funcionario que asumió el pasado lunes la dirección de las políticas nacionales frente al delito.

“Todos saben que soy bastante crítico de la policía de Santa Fe, porque es una fuerza que perdió el control del territorio. Y cuando una policía pierde el control del movimiento de mercaderías y personas no puede hacer bien su trabajo. El problema más serio que tiene la policía de Santa Fe es el deterioro en la formación y la desidia, que es más perniciosa incluso que la corrupción”.

En los próximos días, el ministro Fernández anunciaría el plan que desarrollarán las fuerzas federales para colaborar con la policía provincial en este período de aumento de la violencia narco. En principio, no sería un envío masivo de unidades adicionales -posiblemente, si un refuerzo a pedido del gobernador Perotti-, sino la utilización de esos recursos en forma diferente, con mayor peso en las zonas más peligrosas, la coordinación de patrullajes con los efectivos provinciales y el agregado de nuevos actores, como la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) para intentar poner freno a la circulación de dinero que da poder a los clanes

Sin anticipar medidas que empiezan a estar en la carpeta del ministro, Sain marcó su posición sobre la necesidad de un uso más efectivo de la cantidad de agentes que ya están en Rosario: “La cantidad de fuerzas federales desplegadas en el terreno no es el tema importante, sino que es fundamental saber como usar ese recurso. Si se analizan los homicidios en Rosario puede observarse que se producen en solo el 13 por ciento del territorio».

“El problema en Rosario es que hace tiempo dos clanes, Los Monos y Alvarado, regentean la vida criminal en la ciudad con sus primeras y segundas líneas en prisión. Eso hace que la disputa en el terreno se resuelva a manos de soldaditos que están solo preparados para usar las armas en una sucesión de venganzas cruzadas. Entonces tenemos a la policía que no controla el territorio y bandas que tampoco lo hacen porque no se impone una sobre otra fuera de sus propias barriadas”, señaló.

Esas luchas cruzadas entre bandas que se desprenden de los dos centrales grupos criminales golpean en Rosario con la seguidilla de mortales disparos. El interés nacional por la situación en una provincial queda en claro al observarse la estadística publicada esta semana por el Ministerio de Seguridad. La tasa de homicidios en Santa Fe en 2020 alcanzó los 9,9 casos cada 100.000 habitantes. Es la más alta del país y casi duplica la de la provincia de Buenos Aires (5,2) y está lejos de la expuesta por la ciudad (3,9). La violencia narco es la clave de esas cifras.

“Cantero, el líder de Los Monos, tiene condenas para no caminar nunca más por la calle, mientras que Alvarado se encamina, me atrevo a decir, a recibir también prisión perpetua. Están en la cárcel por el trabajo de la justicia provincial, porque hay que decir que en Santa Fe la Justicia federal se ve lenta y sin ganas”, comentó Sain.