Este 3 de junio se cumplen 11 años de la histórica movilización de Ni Una Menos, el movimiento que nació en 2015 tras el femicidio de la adolescente Chiara Páez en la localidad santafesina de Rufino y que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia machista en Argentina.
Aquella multitudinaria convocatoria logró instalar en la agenda pública una problemática que hasta entonces permanecía invisibilizada. Sin embargo, más de una década después, las cifras continúan reflejando una realidad alarmante.
Según el informe presentado por el Observatorio «Ahora Que Sí Nos Ven», en conjunto con la Universidad Nacional del Delta, entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron 3.205 víctimas letales de violencia de género en Argentina.
La cifra incluye femicidios, femicidios vinculados, travesticidios, transfemicidios e instigaciones al suicidio por motivos de género.
Durante los primeros cinco meses de 2026 se contabilizaron 99 víctimas de violencia machista, de las cuales 83 fueron femicidios directos. Esto equivale a una víctima cada 31 horas.
Por su parte, el Observatorio de Femicidios de la Defensoría del Pueblo de la Nación informó que durante 2024 se registraron 252 femicidios, mientras que organizaciones de la sociedad civil reportaron cifras similares o superiores.
Un 2026 que duele más que nunca: Agostina y Dulce
La fecha encuentra, además, al movimiento feminista movilizado por casos recientes que conmocionaron al país, como los femicidios de Agostina Vega, de 14 años en Córdoba, y Dulce María Beatriz Candia, de 17 años en Misiones.
Ambos casos volvieron a poner en debate la respuesta estatal frente a las denuncias, las desapariciones de adolescentes y la prevención de la violencia de género.
A lo largo de estos 11 años, Ni Una Menos impulsó importantes transformaciones sociales y legislativas, entre ellas una mayor visibilización de las violencias por razones de género, la implementación de programas de asistencia a víctimas y el fortalecimiento de herramientas de prevención.
Sin embargo, organizaciones feministas advierten que persisten dificultades en el acceso a la justicia, desigualdades territoriales y desafíos en materia de políticas públicas.
Bajo la consigna de que «la violencia machista no terminó», este 3 de junio se realizan marchas y actividades en distintos puntos del país: en Reconquista será a las 17 h en Patricio Diez y Olessio.
A once años de aquella primera movilización, el reclamo mantiene plena vigencia y exige una sociedad libre de violencias y garantizar que ninguna mujer, niña o persona de la diversidad pierda la vida por razones de género.
