La incertidumbre persiste en el departamento General Obligado tras la desaparición de Rubén Solís, de 54 años, quien fue visto por última vez el domingo 14 de junio. A más de tres semanas del hecho, y pese a los sucesivos operativos de rastrillaje que incluyeron personal policial, bomberos y canes adiestrados, su paradero continúa siendo un misterio.
Ante la falta de resultados en campos aledaños a Malabrigo, decidieron ampliar el radio de búsqueda hacia la zona del arroyo El Toba, donde en las últimas horas se desplegaron nuevos equipos de rastrillaje.
Resulta desconcertante para la región que, en una ciudad chica como lo es Malabrigo, una persona pueda desaparecer sin dejar rastro durante casi un mes. Las dificultades climáticas de las últimas semanas también obstaculizaron las tareas de búsqueda.
Rubén Solís es un hombre delgado, de 1,70 metros de altura. Al momento de su desaparición vestía una campera de gabardina verde oscuro, pantalón de jogging gris con líneas oscuras, gorro de lana negro con rayas blancas y calzado deportivo negro. Llevaba consigo una pequeña radio y una botella de agua de plástico. Se destaca que no posee teléfono celular ni redes sociales, lo que dificulta aún más su rastreo.
Se solicita a quien tenga información sobre su paradero que se comunique con la comisaría más cercana o llame al 911.
