Lorenzetti intimó a Carrió y la diputada le respondió con un pedido de juicio político

El titular de la Corte Suprema de Justicia exigió a la jueza Servini de Cubría y a la diputada Elisa Carrió que en un plazo de 24 horas desmientan falsas acusaciones sobre supuestos “aprietes” y “presiones” del juez. De inmediato Carrió presentó un pedido de juicio político por “mal desempeño”.

El titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, envió este miércoles sendas cartas-documento a la jueza federal María Romilda Servini de Cubría y a la diputada nacional Elisa Carrió, en las que les exige “en un plazo de 24 horas” que desmientan públicamente “falsas acusaciones” sobre supuestos “aprietes” y “presiones” del juez contra la magistrada y la legisladora, a las que el consideró “gravemente lesivas” de su “honor” y su “imagen personal”.

Tanto la magistrada como la líder de la Coalición Cívica-ARI habían cargado duramente la semana pasada contra Lorenzetti luego de que el máximo tribunal validara -en un fallo mayoritario-, el límite de 75 años establecido en la Constitución Nacional para la función judicial, lo que dejaría al borde de la jubilación a Servini de Cubría, de 79 años.

De inmediato Carrió presentó en la mesa de entradas de la Cámara de Diputados, el pedido de juicio político contra Lorenzetti, por mal desempeño en el ejercicio de sus funciones y eventuales delitos.
Carrió explica que se ha decidido acusar a Lorenzetti por mal desempeño, violación de los deberes éticos y la probable comisión de delitos y se agrega que el presidente del Máximo Tribunal no cumple con las condiciones de decoro y morales que exige la investidura del cargo que ejerce.

“El inicio de este juicio político tiene como objetivo terminar con las mafias enquistadas en las instituciones de la República, en este caso en la presidencia de la Corte Suprema de Justicia”, sostiene Carrió en los fundamentos de su proyecto de resolución.

“Coincidimos y compartimos con el presidente de la Nación, Mauricio Macri, la necesidad de terminar con el comportamiento mafioso y en la batalla que debemos emprender para sacarlos del poder, ese que muchas veces es usado para extorsionar y erosionar los cimientos de la República”, agrega.
La semana pasada Carrió había difundido una carta que dirigió a Macri en la que cuestionó el fallo sobre el límite de 75 años para los jueces, profundizando el público enfrentamiento con Lorenzetti, y pidió la continuidad en el ejercicio de sus funciones tanto de Servini como del camarista platense Leopoldo Schiffrin.

En tanto, Servini de Cubría salió a denunciar “presiones” en su contra a raíz de una denuncia presentada por Carrió contra el titular de la Corte Suprema y aseguró tener conocimiento de que otros magistrados también fueron supuestamente “”apretados” para “cerrarle causas” a Lorenzetti.

Fuentes judiciales y legislativas consignaron que tanto Servini como Carrió recibieron este miércoles la carta documento enviada por Lorenzetti, quien las intimó a que, en un plazo de 24 horas, desmientan públicamente las “falsas acusaciones” que formularon en su contra.

En ambos escritos, el titular de la Corte señala que actúa “a título personal, sin invocar rol institucional alguno”, como ciudadano que está “obligado” a defender su “honor” y el de las personas que lo rodean.

En el caso de la carta documento que envió a la jueza Servini, Lorenzetti afirma que nunca imaginó que una magistrada “podría utilizar injurias, agravios y difamaciones mediáticas para intentar modificar decisiones de la Corte Suprema de Justicia y del Consejo de la Magistratura”.

“En declaraciones públicas efectuadas en diversos medios, usted ha señalado que he efectuado una maniobra para provocar su salida del Poder Judicial, en virtud que usted estaría investigando en el que supuestamente yo me encontraría imputado, además de decir que presiono jueces y otra serie de acusaciones tan graves como infundadas”, apunta Lorenzetti en el escrito.

En tanto, al dirigirse a Carrió, se refiere a “difamaciones reiteradas” en su contra, “sin causa alguna”, y sostiene que, con las acusaciones que formuló públicamente en su contra, la diputada “ha excedido todo límite de tolerancia que se exige a una persona que ocupa un lugar público” como el suyo.

Con esos y otros argumentos, a ambas les exige que, en el plazo de 24 horas, desmientan “de manera pública” lo que entiende son “falsas afirmaciones” en su contra, a las que consideró “gravemente lesivas” de su “honor” y de su “imagen personal”.