Una empresa venezolana se quedó con el negocio de yogures de SanCor en manos de Vicentin



Debido a que la situación de la agroexportadora, por el momento inhibe cualquier traspaso, el grupo extranjero solamente desarrollará la función de gerenciamiento.

Un grupo empresario de Venezuela se hizo cargo del gerenciamiento de Alimentos Refrigerados (ARSA), la empresa que comercializa los yogures, postres y flanes de la marca SanCor y que se encuentra en manos de la cerealera Vicentin.

Debido a que la situación de la agroexportadora inhibe cualquier traspaso hasta tanto se completen las investigaciones en torno al proceder financiero de la empresa, el grupo extranjero, denominado Maralac, solamente desarrollará la función de gerenciamiento.

Actualmente ARSA cuenta con plantas operativas en Córdoba capital y en Arenaza, partido de Lincoln, en la provincia de Buenos Aires, y un plantel de 600 trabajadores. Además, registra una posición en el mercado muy consolidada, con un 32% en postres y 16% en yogures. A todo esto, el año pasado y en medio de la pandemia del coronavirus, la facturación se ubicó en 6.000 millones de pesos, y fortaleció su importante red de distribución de al menos 160 agentes que le permiten una cobertura de más de 70.000 comercios en todo el país.

Maralac, cuyos titulares son Manuel y Alfredo Fernández, quienes están asociados con el empresario local Claudio Rafaniello, ya tenía presencia local, al operar la marca láctea La Suipachense, instalada en la ciudad de Suipacha, en el oeste de la provincia de Buenos Aires.

Semanas atrás, los abogados que representan a la empresa Vicentin presentaron en el juzgado que tramita el concurso de acreedores de la cerealera una primera propuesta de pago a sus acreedores, que implicaría una quita del 75% en el pasivo con productores y acopios, además del pago restante en pesos a liquidar en un plazo de 20 años.

Tras la presentación, fuentes de la empresa informaron que dicha propuesta “no sería ni la única y última oferta de pago a los acreedores”, ya que se trata de una “propuesta testimonial” para poder cumplir con los plazos que estipula el Concurso de Acreedores, a cargo del juez Fabián Lorenzini.

También pidieron una prórroga de dicho plazo para avanzar en las negociaciones que mantienen con tres posibles compradores de sus activos: las cerealeras Viterra, ACA y Molinos Agro, quienes presentaron una “manifestación de interés no vinculante”, donde evalúan la posibilidad de adquirir una participación mayoritaria del capital de la Sociedad a través de la modalidad de capitalización.