Este miércoles se llevó adelante el desalojo del Instituto Superior del Noreste de las instalaciones que ocupaba en la Universidad Tecnológica Nacional de Reconquista, donde funcionaban las carreras de Instrumentación Quirúrgica y Radiología. instituto sin habilitación Reconquista
El problema de fondo es serio: el instituto no tendría habilitación para funcionar en Santa Fe ni las autorizaciones del Ministerio de Salud para dictar carreras vinculadas a la salud en la provincia.
Su único aval funcionaría en Chaco, lo que deja a los alumnos sin posibilidad de hacer las prácticas obligatorias en hospitales y sanatorios locales, un requisito sin el cual el título no tiene validez.
Durante el desalojo, estudiantes y padres intentaron obtener respuestas. Solo los atendió un hombre que no se identificó y que les dejó un correo electrónico para hacer consultas, sin explicar qué va a pasar con los alumnos ni con la institución.
El problema se repite en otras sedes, como Villa Ocampo, y hay egresados que terminaron la carrera pero no pueden ejercer por falta de prácticas y habilitaciones. Además, denunciaron que autoridades del instituto habrían intentado hacer firmar hojas en blanco o documentos donde los alumnos supuestamente renunciaban a la carrera.
También cuestionó el sistema de cobro: cuotas de entre 135 y 150 mil pesos mensuales respaldadas con simples remitos o transferencias a cuentas privadas, sin comprobantes fiscales válidos.
Uno de los momentos más tensos del día se dio cuando un supervisor del instituto se golpeó la mano contra un escritorio y se autolesionó, en medio de una discusión frente a padres y policías.
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¿La UTN tiene responsabilidad?
El decano de la UTN, Brian Moschen, aclaró que la universidad solo alquilaba los espacios y no tenía ninguna participación académica ni administrativa en el instituto. De todas formas, dijo que acompañan a las familias y que la UTN cubrirá los costos para iniciar acciones judiciales y determinar responsabilidades.
Entre las principales preocupaciones de los afectados está la documentación: los padres exigieron la devolución inmediata de legajos, contratos y papeles originales entregados al inscribirse, por temor a que sean usados de forma indebida. Personal policial y abogados estuvieron presentes para garantizar esa entrega.
La situación ya llegó a la Defensoría del Consumidor y a la Fiscalía. Mientras tanto, las familias piden que se suspenda toda actividad del instituto hasta que se aclare su situación legal y los alumnos de Reconquista y Villa Ocampo siguen sin saber qué va a pasar con su futuro académico.
