Diego Giuliano: “Es infantil dividir a la sociedad entre peronismo y antiperonismo”



Para el referente del Frente Renovador en Santa Fe, el posible armado de un frente de frentes “no estaría reconociendo la diversidad que tiene la sociedad argentina”. El dirigente rosarino ocupa lugar clave como secretario de Transporte de la Nación.

Entusiasmado con su rol de secretario de Transporte de la Nación, Diego Giuliano tiene a la gestión como eje principal de su discurso. La cartera que ocupa fue una de las primeras en orbitar en el gobierno nacional bajo la influencia de Sergio Massa y su Frente Renovador, y desde allí se potencian muchas políticas que impactan en Santa Fe, como los trenes de cercanía, los subsidios al transporte y la Hidrovía, entre otras. Aunque prefiere no adelantarse a los tiempos electorales, Giuliano rechaza el armado de un frente de frentes opositor al peronismo y lo califica de ”infantil” por no entender la “heterogeneidad” de la oferta política santafesina. Al mismo tiempo, cree que el peronismo “ha integrado su diversidad” y habla de una relación “sumamente cordial y complementaria” entre el Frente Renovador y el gobernador: “Perotti es el que dice que el Ministerio de Transporte de la Nación fue el mayor inversor en la provincia de Santa Fe en el año 2021”.

—Como activo participante del Frente Renovador que lidera Sergio Massa, ¿cómo está viendo su nuevo rol como ministro de Economía?

—En primer lugar, tenemos que ver cuál es el diseño que ha hecho el presidente de lo que es este nuevo Ministerio de Economía, donde se incorpora Desarrollo Productivo y donde se incorpora también Agricultura, Ganadería y Pesca, con lo cual ya no es una visión solamente de lo económico financiero sino una visión más global de la economía. En segundo lugar, tenemos que ver quién es el ministro de Economía. Es el presidente de la Cámara de Diputados, yo siempre digo que Sergio Massa dejó un sillón que tiene dos metros de alto, literal, y además una alta representación política. Y además era diputado nacional hasta el año 2023, con lo cual él renuncia a ambas cosas, a ser diputado nacional y a ser el presidente la Cámara de Diputados. ¿Para qué? Para asumir, te diría, uno de las de las carteras más complejas, que es la de economía, justamente la economía en un mundo en crisis, con un país que sufre esa crisis. Con lo cual, primero, es un acto de responsabilidad muy alta que ha tomado Sergio Massa y los que lo acompañamos. Y también tenemos que ver el perfil de Sergio Massa, presidente de un partido, un hombre de trayectoria política, que sí conduce a un equipo, donde hay economistas, expertos en el tema del agro, en temas financieros, pero en realidad es un líder de un equipo. Y esto es una visión completamente distinta a los ministros de Economía que alguna vez se sucedieron. Estamos hablando de un hombre de gestión, y este es nuestra mirada.

—¿Cómo analiza que un proceso tan largo como el de Massa y el Frente Renovador se ponga en juego en un momento de crisis aguda como la actual?

—Y la verdad que hubo varias opiniones dentro del Frente Renovador acerca de cómo había que abordar este momento. Y por supuesto la visión del líder del Frente Renovador fue “vamos a hacernos cargo de lo que nos tengamos que hacer cargo”, porque la esencia de la política es ir transformando, mejorando, haciéndole a la gente menos difícil la vida. Y hoy la vida es difícil y además el contexto mundial, salimos de una pandemia universal, nos vamos a una guerra internacional entre dos potencias alimentarias y energéticas en el medio de Europa, este es el contexto.

—Y además una crisis cambiaria.

—Sí, en transporte el impacto es enorme, han aumentado los costos logísticos en todo el mundo, se han concentrado muchas empresas vinculadas al transporte mundial sobre todo las navieras muy fuertes. Es decir, la guerra trae el aumento de los costos logísticos, tenemos que ir gestionando en el medio de estos impactos y lo estamos haciendo.

—¿Cuál es el balance de la gestión en la Secretaría de Transporte? Hay muchos temas clave que tienen que ver con la provincia y la región.

—Ser secretario de Transporte, pero desde la provincia de Santa Fe, desde Rosario, tiene un valor distinto, ¿por qué? Porque siempre me pasó, y se lo dije a Massa en algún momento, que cada vez que abría una puerta en el Ministerio de Transporte escuchaba la palabra Santa Fe, por los trenes, por los barcos, por el transporte automotor, por la logística. Santa Fe tiene un rol muy protagónico en lo que es el transporte, porque es un gran nodo de transporte multimodal, es uno de los más grandes del país. Entonces, cuando Massa me convocó para ser secretario de Transporte, en realidad yo le dije “bueno, es un reconocimiento a Santa Fe y a la ciudad de Rosario”. También yo soy un hombre de acá. Entonces ahí sentí el compromiso doble, no solo del compromiso que significa con mi espacio político, sino mi compromiso con la provincia y con la región. Eso, por un lado. Luego, claro, la Secretaría de Transporte tiene terminales de los cuatro modos: camiones, aviones, trenes y barcos. No hay un día en que no tenga una situación de decisión y de complejidad. Pero formo parte de un equipo, un equipo que conduce (el ministro) Alexis Guerrera y que bueno, creo que ha podido superar cada uno de los conflictos y sobre todo generar una política de transporte. El Ministerio de Transporte en Argentina generó una política de transporte, ha establecido algo que hacía mucho que no había, que es decidir sobre cuestiones. Venció la vía navegable troncal, 30 años de concesión, decidimos no seguir prorrogando indefinidamente, decidimos modificar el sistema de concesión, modificar el sistema de percepción de peaje, correr el velo sobre la vía navegable, salirnos de la de la vía navegable cortita que estaba haciendo la gestión empresarial terminando en Timbúes. Para nosotros es Posadas, para nosotros es Formosa, para nosotros es vinculación con el canal Magdalena, y con los puertos marítimos del sur argentino, para la otra conectividad de la Argentina. En el sistema ferroviario, las tres grandes concesiones ferroviarias vencen este año, con lo que hemos decidido no prorrogar, salvo el tramo necesario para la transición, pero también podríamos habernos quedado en las viejas concesiones con los modelos de las concesiones de los 90, que yo lo que digo es otro contexto, hoy tenés normas ambientales, normas de respeto a usuarios, consumidores, tenés normas de acceso a la información, que esas concesiones, ni las de las vías navegables ni las de los ferrocarriles tenían. Hemos decidido no prorrogar y hacer un sistema de vías abiertas. Ha sido un momento donde se han tomado decisiones fundamentales, desde el scoring, para contar las infracciones, hasta la modificación de la vía navegable troncal.

—El tema de la discriminación que sufre el interior en relación a los subsidios al transporte, ¿cómo se está manejando?

—Ahí también hemos tenido que tomar decisiones, que para nosotros son muy impactantes, porque la primero de todo es observar qué teníamos en 2018, en donde el presidente Macri adoptó, la idea del consenso fiscal, prácticamente eliminaron el subsidio al interior del país y además lograron el consenso de todas las provincias argentinas que firmaron ese acuerdo. Eso pasó por todas las legislaturas de provincias, menos San Luis, y pasó por el Congreso de la Nación. ¿Qué sucedió ese ese día que eliminaron el subsidio? Además, engancharon, y esto lo digo así, engancharon a las 32 líneas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires al subsidio federal, directo. Algo que no corresponde en ningún sentido, eso provocó una distorsión enorme, porque si vos quitás el subsidio al interior y además enganchás las 32 líneas de la Ciudad Autónoma al subsidio nacional la distorsión es 18 a 70. Y ahí tomamos medidas, claro, como muchos me dicen todavía seguimos con la brecha. Sí, claro que sí, sucede que dar vuelta este esta orientación es un hecho de alto impacto. ¿Qué hicimos? Tres cosas: primero aumentamos la tarifa en el Amba, algo que hacía casi cuatro años que no hacía. Había que decidir aumentar la tarifa en el Amba, con un pasajero, un usuario y una usuaria, que hoy tiene dificultades, que tiene que tomarse en promedio tres micros o combinado con subte y tren. No es solo un pasaje. Es una combinación. En segundo lugar, iniciamos la gestión con el gobierno de Rodríguez Larreta para que reciba las 32 líneas, que consumen la mitad del aporte al interior del país. No es una cifra menor, es la mitad, más de 20 mil millones. Y estamos en trámite. Y ya hace desde febrero que vengo con Alexis Guerrera luchando fuerte. Hemos tenido ya no menos de cinco o seis reuniones, en las cuales ya les llevamos el acta. Así como traspasó el gobierno de Cristina Kirchner el subte, que lo seguía subsidiando toda la Argentina, estas 32 líneas tienen que ir al mismo destino. Si Larreta quiere tener una misión nacional tiene que asumir que este país es federal. Yo sé que él es el jefe del gobierno porteño, pero no puede hacerse el distraído con que toda la Argentina está pagando sus propias líneas de transporte. Y esto no puede ser leído como una cuestión de que porque eran amigos en un momento lo hicieron y listo. Es como si el secretario de Transporte es tucumano y entonces engancha la línea de la ciudad de Tucumán al subsidio federal. Salvo en este caso, donde parece que nadie dijo nada, incluso algunas voces que hoy se levantan guardaron un tremendo silencio cuando eso se producía, ahí está la distorsión. El tercer punto de trabajo fue aumentar el aporte al interior, tres veces. Y luego, del 2021 al 2022 lo aumentamos el 60% más. Llegamos a una cifra de 46.000 millones de pesos. Claro que esa cifra se llevó al presupuesto nacional y la oposición la rechazó, no votó el presupuesto. Insólito, ¿por qué? Porque lo mismo que se quejan son los que no votaron el presupuesto y deberían haber hecho una suerte de aprobación, por lo menos parcial, de alguna cosa que son buenas para todos. Ya hoy en día estamos ahorrando el 40% del Amba cuando aumentamos el 40% de la tarifa, eso es menos subsidio.

—En la región finalmente volvió el tren Rosario-Cañada de Gómez, un viejo anhelo.

—Aquí también tiene que ver Massa. Cuando me tocó ser secretario de Transporte, el planteo de base era que teníamos que hacer 8 trenes metropolitanos en las provincias, para espejar los ocho trenes que tiene el Amba. El Amba tiene ocho líneas de cercanía, más de cien años tiene, y totalmente justificada y la estamos fortaleciendo permanentemente, y la estamos ampliando y mejorando. Ahora el planteo de Massa fue “hagan ocho en todas las provincias”. Y estamos por la séptima, y esto te diría es uno de los hitos más importantes de nuestra gestión: llegar a la séptima inauguración de un tren de cercanía, que es, para los que vivimos acá, Rosario-Cañada. El Rosario-Cañada era mi eje fundamental por varias razones, primero porque lo levantó la dictadura en el 77 y lo recuperó la democracia, segundo porque fue el primer tren de proximidad de la historia fuera de Buenos Aires, allá por 1878-79, y tercero porque une una de las regiones más pobladas del país.

—Se lo ve muy entusiasmado con la gestión. ¿Le gusta más que el perfil legislativo que supo tener?

—Me siento cómodo con lo ejecutivo. Tengo otro estímulo, porque lo legislativo es muy interesante y en realidad yo tengo un perfil que ha sido más legislativo que otra cosa. Pero siempre que pude, como cuando me tocó estar en el gobierno de la provincia, como delegado en el Sur del Ministerio de Gobierno, siento que la gestión desde el Ejecutivo tiene esta proyección. Cuando hablamos de la vía navegable troncal y de la proyección, las siete provincias costeras, los cinco países limítrofes, la salida internacional, el canal Magdalena, es algo apasionante. Como es apasionante el Plan Ferroviario que Massa y (el presidente Alberto) Fernández han ratificado cada vez. El año pasado se invirtieron 55 mil millones en el Plan Ferroviario y eso se puede comparar porque duplicamos lo que hicimos en el 2020. Acá hay una decisión institucional, vamos a avanzar en ésto.

—¿Cómo está el Frente Renovador en la provincia?

—El Frente Renovador tiene referentes muy importantes en la provincia. una diputada nacional, Vanesa Massetani, el vicepresidente del Belgrano Cargas, Martín Gainza, Lautaro Ciarroca, delegado provincial de la CNRT, Roberto Meli en el Enohsa, Eliana Gramigna, acompañándome a mí en la Dirección de Control Económico y Financiero de Transporte, Tomás Vernet en la Jefatura de Gabinete, es decir todo eso es Frente Renovador, que hoy está en plena gestión.

—¿Esa gestión y obviamente el liderazgo de Sergio Massa y toda esa agenda de transporte que se traslada a la provincia terminará en un Frente Renovador más activo en la política santafesina de cara a la elección del año que viene?

—Nosotros con el gobernador Perotti tenemos una relación sumamente cordial, y muy complementaria. Perotti es el que dice que el Ministerio de Transporte de la Nación fue el mayor inversor en la provincia de Santa Fe en el año 2021. El más grande inversor y que todo esto que le estoy contando tiene que ver con eso.

—Fue el primero, cuando todavía no estaba nombrado Massa, en salir a apoyar la designación.

—La relación es muy cordial, y nosotros estamos pensando en un trabajo mancomunado del Frente de Todos. Somos parte del Frente de Todos y la idea por supuesto es totalmente mancomunada. Todo lo que se diga hoy del 2023 es parcial, relativo, y no siempre comprobable. Hoy en Argentina las necesidades son muy grandes, los problemas que tenemos son importantes: el mundo tiene una crisis energética -vamos a ver el invierno que está que va a pasar Europa-, el desafío es enorme, empezar a hacer estas elucubraciones de armados políticos es anticipado.

—En la provincia se está manifestando la posibilidad del armado de un frente de frentes, es decir, volvemos a un a una posibilidad donde toda la oposición componga un armado en contra del peronismo. ¿Tiene opinión formada sobre eso? 

—Yo creo que es muy infantil dividir a la sociedad argentina entre peronismo y antiperonismo. Eso alguna vez se quiso fomentar, estos armados intentan hacerlo, pero la sociedad argentina es mucho más diversa. Tiene una heterogeneidad que no tenía hace treinta años. Por lo tanto, lo que hacen estas cosas es forzar las cosas, en este caso para acceder al gobierno. A mi entender, no estarían reconociendo, no estarían copiando la diversidad que tiene la sociedad argentina. Yo creo que hay identidades muy diferenciadas en la política de Santa Fe. El socialismo tiene una identidad diferenciada, Cambiemos también la tiene, el peronismo la tienen toda su multiplicidad. Entonces yo creo que esta división en dos, la díada como le decían, entre peronismo y antiperonismo es anticuado y simplifica algo que no existe.

—¿Cuál sería en ese caso la mejor estrategia del peronismo?

—El peronismo tiene dos cosas. Tiene una identidad y en esta etapa de su historia ha integrado espacios que no siempre se integraron porque estuvieron una alta conflictividad. Hoy el Frente de Todos es un dispositivo, con todas las variaciones que tiene el peronismo, integrador. Y las variaciones son correctas, el mundo va hacia eso, por eso aparecen los sistemas parlamentarios en el mundo como una salida, porque hoy no hay una identidad de uno contra otro. Hoy hay diversidad, y el peronismo ha integrado su diversidad. Esto obviamente tendrán que hacerlo los otros sectores. Ahora, cuando quieran unir las visiones progresistas con las visiones que están en las antípodas, bueno, eso puede tener un efecto electoral, pero tiene un efecto muy negativo para la gestión de gobierno. Esta es una visión que tengo de este peronismo integrado.

—Usted dice que el peronismo integró la diversidad, ¿no hay posibilidad de que haya diluido la identidad?

—El peronismo ha tenido esa capacidad en su historia. Tiene historia, tiene doctrina, tiene actualización doctrinaria. Y esa actualización a veces ha tenido mucho debate. El peronismo no ha gobernado siempre igual. Y lo ha hecho diferenciadamente en las regiones. Santa Fe tiene un peronismo con identidad. Con una identidad que es sumamente productivista, que obviamente recupera la esencia de la provincia. Santa Fe tiene una relación distinta a otras regiones del país. Entonces, el peronismo de Santa Fe también es eso. Y me parece que ha gestionado la provincia, en medio de las dificultades que todos conocemos, y me parece que tiene un nivel de dirigentes que nos dan muchísimo futuro.

Entre esos dirigentes con futuro, ¿ve alguno con más posibilidades para llegar a la Casa Gris en 2023?

—Hay una situación muy particular que se da en la provincia, donde hay muchos dirigentes que han sido protagonistas de la época, y eso ha sido una pérdida, en todos los partidos políticos. Yo creo que no hay una provincia como Santa Fe que haya sufrido una pérdida de dirigentes que hegemonizaron una época. Reutemann, Binner, Lifschitz, Cavallero. Eso es una enorme pérdida para la provincia, y agregado a la imposibilidad de reelección de nuestro gobernador y de la vicegobernadora, reclama un paso al frente de una generación que hoy se la ve, que ya tiene historia, y que tiene que asumir el compromiso de seguir llevando a esta provincia al lugar que Santa Fe tiene que tener, y que es fundamental. Es el corazón productivo de la Argentina, es un modelo de provincia que hoy está con enormes dificultades, sobre todo en materia de seguridad.

—¿A usted le gustaría postularse a algún cargo ejecutivo en la provincia o en la ciudad?

—Quizás en diciembre te pueda decir si hay un correlato entre lo que uno hace y lo que uno tenga que hacer a futuro. Pero la verdad que hoy tenemos que sostener la gestión y ayudarlo a Massa a que sostenga esta expectativa enorme que generó.