Encontraron a dos turistas Venezolanos muertos en un hotel de Mendoza.

Dos turistas venezolanos fueron encontrados muertos el pasado domingo 9 de Enero en la habitación de un hotel en la ciudad de Mendoza. Hay un nene de 5 años  que permanece internado. Todos con signos de haber sufrido una intoxicación con alimentos.

Las personas fallecidos fueron identificados como Irma del Carmen Tovar Nacuare, de 57 años, y su hijo Rodolfo Valentino González Tovar, de 23 años, radicado en Argentina.  Ambos se alojaron en una habitación del apart hotel Reina Victoria, ubicado en calle San Juan 1127, en la capital mendocina, junto a un nene de 5 años. 

El domingo por la tarde, personal de conserjería del edificio se acercó hasta el departamento que ocupaban para realizar las tareas de limpieza habituales. Aunque nadie contestó a los golpes de la puerta, adentro se escuchaba el ruido de agua corriendo en la ducha, por lo que tras no recibir respuesta, ingresaron junto al conserje.

Dentro del departamento, en el dormitorio se encontraba la mujer muerta, recostada sobre la cama donde también estaba el niño, quien tenía signos vitales, mientras que el joven se encontraba fallecido en el piso del comedor. Aparentemente, las víctimas llevaban varias horas sin vida.

 

El pequeño fue trasladado de urgencia al hospital Notti. Según el parte,   «al  menor se le observaron manchas de orina, y al lado de los cuerpos     manchas de vómitos, por lo cual se investiga un posible caso de     intoxicación». No se registraron signos de violencia en el lugar.

 Al lugar de los hechos arribó personal de la Policía Científica quienes   realizaron las pericias correspondientes y en principio la sospecha más firme es que se trataría de una intoxicación por alimentos en mal estado.

Ambos cuerpos fueron trasladados al Cuerpo Médico Forense, donde se les realizará una necropsia para poder determinar las causas de muerte.

La Dirección del hospital de Niños Humberto Notti informó este lunes por la mañana que el nene está internado en una sala común y su salud es «estable«.  El parte médico del hospital indica que el nene ingresó con un cuadro de deshidratación y que, al ser asistido en la guardia médica, recuperó sus parámetros normales. Por ahora, permanece en observación en el principal hospital pediátrico de Mendoza, a la espera de una medida judicial para decidir si hay otros familiares o adultos responsables del chico.